La esquiadora madrileña Audrey Pascual se mostró “supercontenta” tras lograr este sábado la medalla de plata en descenso en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia), la primera de su carrera, aunque reconoció que también se queda con “rabia” por haberse quedado a solo cinco centésimas del oro.
“Ahora que acabo de terminar sí que estoy con la rabia, pero obviamente son mis primeros Juegos y es el primer año que compito en esta disciplina. Sabía que podía hacerlo, ha estado la lucha entre la alemana y yo, me he quedado a nada y obviamente estoy súper supercontenta”, explicó Pascual en declaraciones facilitadas por el Comité Paralímpico Español.
La deportista madrileña señaló que probablemente perdió el oro en una zona concreta del recorrido conocida como ‘Grande Curva’. “Pensaba que me iba a soportar más la nieve y he entrado un poco con duda, así que ahí me he ido muy baja de línea. La siguiente me ha costado y luego he recuperado, pero claro, el tiempo ya estaba perdido”, lamentó.
Pascual también advirtió de que la pista estaba más blanda de lo esperado, algo que afectó al comportamiento de los esquís durante la bajada. “La pista no está aguantando demasiado bien, así que ya he dado un poco de ‘feedback’ a los chicos. El esquí reacciona de otra manera y a mí me ha jugado una mala pasada”, explicó.
A pesar de quedarse tan cerca del triunfo, la madrileña reconoció haber sentido alivio al cruzar la Meta. “Por una parte alivio porque digo que es mi primer debut paralímpico ya está hecho, y luego he mirado la pantalla y he visto el 0.05 y no me lo podía creer”, señaló.
Con la medalla ya asegurada, Pascual confía en que este resultado le sirva de motivación para la próxima prueba, el supergigante del lunes. “Como iba por el oro, esto me saca aún más la rabia de darlo todo en el supergigante. Sé que puedo hacerlo, ir a por el oro y ya está”, aseguró.
La esquiadora también destacó la tranquilidad con la que afrontó la competición gracias al trabajo previo realizado con su equipo. “Le decía a mi psicóloga que estaba bastante tranquila porque llevamos mucho tiempo trabajando y visualizando esto”, explicó.
Además, celebró el apoyo recibido al final de la prueba. “Según he llegado a la meta, lo primero que he visto han sido a los chicos de la Fundación También, que es mi familia literalmente, y me ha hecho mucha ilusión”, concluyó Pascual, que comenzó a esquiar cuando era niña en esta entidad.