La selección española masculina afronta 2026 con el objetivo de ser protagonista en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que se celebrará entre junio y julio.
La 'Roja' acudirá como una de las candidatas al título, un triunfo que le permitiría sumar su segunda estrella y regresar a la cima del fútbol internacional más de una década y media después de conquistar su primera Copa del Mundo en Sudáfrica 2010.
El calendario futbolístico señala 2026 como el año en el que vuelve a ponerse en juego el trofeo más codiciado. Cuatro años después de que Messi y Argentina se coronaran en Catar, el próximo 19 de julio el MetLife Stadium de Nueva Jersey acogerá la final en la que se conocerá al campeón del mundo para los siguientes cuatro años, un encuentro al que España aspira a llegar por segunda vez en su historia.
España aterriza en la cita mundialista como seria aspirante, una condición que no asumía desde hace tiempo. El equipo de Luis de la Fuente, con futbolistas como Lamine Yamal, Pedri o Fabián Ruiz al mando sobre el césped, comparece como vigente campeona de Europa, subcampeona de la Liga de Naciones y con una racha de 31 partidos oficiales sin perder. A ese momento de forma podría añadirse en marzo la conquista de la 'Finalísima'.
Ese título se disputará en Doha y enfrentará a la campeona de América, Argentina, con la campeona de Europa, España, en una competición que sustituye a la extinta Copa Confederaciones. Si la selección española superara al conjunto de Lionel Scaloni, incorporaría el único trofeo que le falta a un palmarés que ya incluye un Mundial, cuatro Eurocopas y una Liga de Naciones. Además, ampliaría su registro de imbatibilidad y rebasaría los 31 partidos oficiales sin derrota que firmó Italia entre 2018 y 2021.
Sería el impulso ideal para un Mundial en el que la 'Roja' figura entre las principales candidatas y en el que pretende dejar atrás los últimos golpes sufridos en este torneo. Hasta ahora, solo una generación de futbolistas españoles ha logrado proclamarse campeona del mundo, la que dominó el fútbol de selecciones entre 2008 y 2012, un ciclo que arrancó con la conquista de una Eurocopa por la que pocos apostaban.
Un recorrido similar al que inició el equipo de Luis de la Fuente en Alemania 2024, con la ambición de volver a instalarse entre las mejores. Desde el éxito de Sudáfrica, España ni siquiera ha alcanzado los cuartos de final: en Brasil 2014 cayó en la fase de grupos y en Rusia 2018 quedó eliminada en octavos en la tanda de penaltis ante la anfitriona, un desenlace que se repitió en Qatar 2022 frente a la revelación Marruecos.
Ahora, cuatro ediciones y 16 años después de tocar el cielo en Johannesburgo, la España de Pedri, Lamine Yamal, Rodri, Fabián, Merino, Nico Williams, Unai Simón y Dani Carvajal se presenta en Estados Unidos, México y Canadá con una meta clara: bordar la segunda estrella en el pecho. En ese camino, la vigente campeona Argentina, la Francia de Kylian Mbappé, Inglaterra, Alemania y la Portugal de Cristiano Ronaldo aparecen como sus rivales más exigentes.
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