El presidente reelegido se propone recuperar títulos tras dos campañas sin grandes éxitos y con 66 trofeos acumulados en sus dos mandatos.
Florentino Pérez ha ganado las elecciones a la presidencia del Real Madrid y continuará al frente del club con la responsabilidad de impulsar un nuevo proyecto competitivo tras dos temporadas sin grandes títulos en el fútbol y acumulando 66 trofeos en sus dos etapas al mando.
El empresario se enfrenta a una fase particularmente exigente después de un período en el que el FC Barcelona ha ganado terreno en la competición nacional y el Real Madrid ha visto reducida su influencia en la Liga de Campeones. En lo deportivo, la responsabilidad inicial recaerá en José Mourinho, el técnico al que Pérez ya confió la dirección en 2010 para hacer frente a lo que entonces se consideraba el mejor Barça de la historia.
El regreso de Florentino Pérez al club en 2009 vino acompañado de fichajes de enorme impacto, como Cristiano Ronaldo, Kaká y Karim Benzema. Esa estrategia de captación de figuras de primer nivel se mantuvo posteriormente con operaciones como la de Eden Hazard en 2019 y, sobre todo, con Kylian Mbappé, jugador al que intentó incorporar por primera vez en el verano de 2017 y cuya llegada finalmente se concretó en 2024.
El presidente reelegido busca ahora un movimiento capaz de recuperar la ilusión de una afición que llega a esta nueva etapa con frustración y decepción. Con ese objetivo, Pérez retoma el perfil de sus primeros años al frente de la entidad y ya ha anunciado los fichajes de Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries, además de la promesa de la llegada de un "galáctico total" si resultaba elegido.
Este proyecto nace con un margen de exigencia muy estrecho. Durante la campaña electoral, Pérez comprobó que entre los socios existía una disposición que no rechazaba completamente la posibilidad de un cambio de rumbo. La figura del presidente, prácticamente incuestionable hasta hace poco en el Santiago Bernabéu gracias a los éxitos recientes, afronta ahora un escenario más incómodo tras una temporada convulsa que terminó con el equipo de fútbol sin títulos y sin el apoyo esperado desde la sección de baloncesto.
Entre las primeras prioridades del nuevo ciclo está la necesidad de recuperar la estabilidad en un vestuario que se presenta aparentemente dividido. Esa tarea, probablemente condicionada por el carácter de 'The Special One', también incluye gestionar una plantilla llena de estrellas y evitar situaciones como las que precedieron a la salida inesperada de Florentino Pérez en febrero de 2006.
El dirigente deberá atender igualmente los episodios extradeportivos que han afectado al grupo, entre ellos el protagonizado por Fede Valverde y Aurelien Tchouaméni. La estabilidad interna se convierte así en una prioridad dentro de una etapa que pretende recuperar el rendimiento del equipo y devolver al club a la competencia por los títulos más importantes.
Fuera del terreno de juego, Florentino Pérez deberá determinar cuánta dedicación reserva a sus frentes institucionales. La Superliga ya no concentra su liderazgo tras el acuerdo alcanzado con la UEFA y la asociación de clubes, pero permanecen abiertos asuntos como el 'caso Negreira', sobre el que se ha mostrado especialmente crítico en el último año, el dossier remitido al organismo continental y su prolongada tensión con LaLiga, presidida por Javier Tebas.
Durante sus dos etapas, el Real Madrid ha alcanzado bajo la dirección de Florentino Pérez algunos de sus mayores éxitos deportivos, al menos hasta diciembre de 2024, cuando logró su último título, la Copa Intercontinental. El presidente suma 66 títulos entre fútbol y baloncesto, todavía por debajo de los 80 conquistados en la era de Santiago Bernabéu.
La segunda etapa de Pérez ha estado marcada por una nueva era de dominio europeo en el fútbol, con seis Champions entre 2014 y 2022. Sin embargo, ese rendimiento no ha tenido la misma continuidad en las competiciones nacionales, donde el equipo ha conseguido cinco Ligas y tres Copas del Rey.
El baloncesto también experimentó un crecimiento significativo bajo su mandato, con tres Euroligas conquistadas en 2015, 2018 y 2023, además de una presencia más consolidada en el panorama nacional. A esto se suma la remodelación del Estadio Santiago Bernabéu, concebida como una nueva fuente de ingresos para mantener la fortaleza económica del club.
En el terreno financiero, Florentino Pérez ha sostenido que la solidez de la entidad ha sido confirmada recientemente por la revista 'Forbes'. Una de las incógnitas de esta etapa será si se materializa la venta de un 5 por ciento a un inversor para aportar valor al club, aunque sin capacidad de decisión ni derecho de voto, según ha insistido durante la campaña frente a las críticas de Enrique Riquelme sobre una posible privatización.
El presidente también deberá dirigir su atención hacia otras áreas deportivas del club. Entre los asuntos pendientes figura el futuro de la sección de baloncesto, después de un año sin títulos e incluida la continuidad o no de Sergio Scariolo al frente, así como la posibilidad de reforzar el equipo femenino de fútbol para acercarse a un FC Barcelona que todavía permanece lejos en ese ámbito.