El escolta de la selección española y del Río Breogán, Francis Alonso, reconoce que tuvo “miedo” antes de marcharse a Estados Unidos con 18 años para compaginar baloncesto y estudios, aunque asegura que fue “la mejor decisión” de su vida. Ahora, a sus 29 años, defiende que el nuevo ciclo de la selección con Chus Mateo se construye “desde la ambición”, aunque advierte que el gen ganador “no se consigue de un día para otro”.
El malagueño repite convocatoria con ‘La Familia’ para los partidos ante Ucrania, el primero ya resuelto con victoria en Riga y el segundo este lunes en Oviedo.
“Para mí siempre es un premio. Cojo esta oportunidad con muchas ganas e ilusión, intentando dar lo mejor de mí en cada momento”, explicó tras un entrenamiento en Guadalajara.
Alonso considera que la selección mantiene su esencia pese a la renovación generacional. “Sigue habiendo esa misma energía y chispa. Intentamos mantener ese espíritu porque es una faceta importante del éxito de la selección española”, afirmó.
Sobre el nuevo seleccionador, Chus Mateo, destaca su capacidad para gestionar el equilibrio entre jóvenes y veteranos. “El equipo tiene mucha confianza en sí mismo. Estamos construyendo algo desde la ambición y la competitividad”, señaló.
El escolta cree que el carácter ganador se forja con el tiempo. “Se consigue en un proceso muy largo. Los jugadores se conocen, crean una cultura. Queremos ser una selección ante la que el rival se sienta incómodo”, añadió.
A nivel de clubes, Alonso atraviesa un gran momento en el Río Breogán, donde promedia 15 puntos por partido. “Estoy muy agradecido por el camino. He vivido muchas etapas, lesiones y experiencias que me han hecho ser quien soy hoy”, reconoció.
En 2014 decidió cruzar el Atlántico para formarse en el Instituto Cushing Academy y posteriormente en la Universidad de Carolina del Norte. Una decisión que, según recuerda, no fue sencilla.
“Un año antes tenía miedo y dudas, pero necesitaba un reto. Estados Unidos me dio la oportunidad de mejorar como persona y como jugador”, explicó.
Alonso defiende que la opción de estudiar y competir en Estados Unidos es difícil de igualar. “Compaginar el deporte que te encanta con una carrera universitaria es complicado de competir. En mi caso, me ayudó a volver a España siendo mejor jugador”, concluyó.