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Aprobar el examen práctico conducir

Aprobar el examen práctico conducir

Antes de tener en nuestras manos el ansiado carnet de conducir hay que pasar la prueba de la Dgt examen practico, que es la que más nervios nos ocasiona, pues a nadie le gusta tener a una persona detrás apuntando todos los fallos que comete con el coche.

Con el fin de aprobar es importante conocer bien los criterios de calificación, cómo es el examen y algunos trucos que harán que obtener un aprobado sea más sencillo.

Criterios de calificación

Para calificarnos, el examinador va marcando las faltas que vamos cometiendo en el examen, y hay tres tipos: las leves, las deficientes y las eliminatorias.

Las primeras son aquellas en las que no hay peligro ni obstaculizamos la circulación; en las segundas creamos algún tipo de obstáculo y las terceras son esas en las que generamos una situación de peligro.

Una falta eliminatoria hará que termine el examen y lo mismo pasa con dos deficientes. Sin embargo, podemos cometer hasta diez faltas leves o cinco leves y una deficiente.

El examen

En cuanto al examen, siempre va a ser muy parecido y empieza con el examinador preguntando sobre unas comprobaciones previas. Es crucial practicar con el profesor, pues si fallamos ya saldremos con una falta leve.

Después de esto lo normal es que nos den a elegir entre varias opciones de conducción autónoma, con el fin de que nos dirijamos a un punto de la localidad, bien porque la conocemos o bien siguiendo las señales. También nos pueden decir que circulemos libremente y el examinador nos irá dando unas pequeñas indicaciones.

Esta parte suele terminar cuando el examinador nos pide que estacionemos, para luego comenzar con la última fase, la de la conducción guiada. En esta fase recibiremos indicaciones precisas sobre a dónde tenemos que ir.

Trucos

Todas las ciudades tienen sus zonas complicadas para el tráfico y uno de los mejores trucos es conocerlas, saber dónde están y practicar con el profesor una y otra vez con el fin de poder pasar por allí sin problemas.

Además, conocer la zona del examen ayuda mucho, sobre todo si hacemos simulacros con nuestro profesor, algo que es sencillo pues en las autoescuelas ya conocen por qué zonas se mueven los examinadores.

Podemos aprovechar la tecnología para ir más preparados

Ahora, es posible servirnos de las tecnologías y ver cómo se hacen las maniobras del examen en vídeo, con el fin de que nos las aprendamos de memoria e incluso veamos cuáles son los fallos que más se cometen y nos llevan a suspender.

Dicen que el conocimiento es poder y en este caso no puede ser más cierto, puesto que ver las maniobras y cómo evitar los fallos es lo que nos dará la confianza necesaria para aprobar.

Practica los estacionamientos

El estacionamiento o aparcamiento es uno de los puntos más problemáticos. Estamos nerviosos, puede haber mucho tráfico y además está la presión de ser observados.

Aquí hay que hacerlo perfecto, lo cual se consigue con la práctica y conociendo muy bien las dimensiones del coche, de este modo siempre escogeremos un lugar amplio en el que poder hacer la maniobra con cierta facilidad.