Más de 200 millones de euros menos de recaudación. El bingo en alerta roja

Más de 200 millones de euros menos de recaudación. El bingo en alerta roja

La pandemia nos ha afectado a todos, pero desde luego no a todos por igual.

Si se estima que el PIB de España cayó algo más del 11,5 %, en un reciente estudio de la Confederación Española de Organizaciones de Empresarios del Juego del Bingo la cruda realidad ha salido a la luz. Incluso en comunidades como Madrid, que han llevado un perfil de cierre de la hostelería bastante más laxo que vecinas como por ejemplo Castilla y León, los datos son escalofriantes.

En concreto, de los 394,6 millones de euros conseguidos en ventas en 2019, en 2020 solo se consiguieron 193,1 millones de euros, lo que supone una caída del 51,1 %, a pesar de que la comunidad ha visto como el número de establecimientos de este tipo aumentaba en dos unidades.

Las razones son obviamente las restricciones sociales, que han obligado a cerrar la hostelería y que han hecho a muchos clientes quedarse en casa incluso cuando los locales estaban abiertos. Pero no solo eso, recientemente en declaraciones a ABC, el encargado de una sala de bingo de Madrid afirmaba que su estimación es que entre el 3 y 6 % de su clientela había fallecido durante la pandemia. Y es que recordemos que, dentro de los tipos de juegos de azar y apuestas, el bingo es un juego popular entre la clientela de mayor edad.

El sector electrónico parece estar en mejor salud, lo que no quiere decir que le hayan ido bien las cosas, sino simplemente que ha sufrido un golpe más asequible. Con una reducción del 18,5 % en los bingos electrónicos, se espera que una vez la situación se vaya normalizando y la actividad económica se reanude aparezcan nuevos casinos y operadores de bingo.

A día de hoy y a pesar de que con la vacunación se empieza a intuir el final de esta dura etapa, el sector es muy pesimista. Las ayudas no acaban de llegar, cuando se habla de ellas se parece ignorar a los establecimientos de juego; y las restricciones y medidas se alargan una y otra vez ante olas de contagios que nunca parecen acabar hasta que llega la siguiente.

Podría haber sido peor piensan algunos, pues en comunidades como Cataluña y Castilla y León el descenso ha llegado al 60 % en la primera y el 62 % en la segunda.