Los 5 datos que NO puedes decirle a ChatGPT pase lo que pase

Los 5 datos que NO puedes decirle a ChatGPT pase lo que pase

¿Alguna vez te has parado a pensar en toda la información que le das a ChatGPT sin pararte ni a pensarlo? Yo lo hice recientemente y, para qué engañarnos, me llevé un pequeño susto.

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Resulta que mientras andamos fascinados con lo que estos chatbots pueden hacer por nosotros, a veces olvidamos que no son exactamente como hablar con un amigo en una habitación sellada.

Si te preocupa mínimamente tu seguridad digital (y debería), probablemente ya tienes instalado como mínimo un buen antivirus gratis que te protege de amenazas externas. Pero ¿qué hay de la información que tú mismo compartes voluntariamente?

Millones de personas utilizan diariamente herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini o Perplexity para tareas que van desde redactar correos hasta pedir consejos sobre problemas personales. Y en ese proceso, están revelando datos que quizás deberían quedarse en la recámara.

Nicole Newen, periodista de The Wall Street Journal, lo puso sobre la mesa hace poco: es alucinante la cantidad de información personal que estos sistemas están aprendiendo sobre cada uno de nosotros. Y aunque las empresas detrás de estos chatbots aseguran que protegen nuestra privacidad, siempre hay riesgos que no podemos ignorar.

Estos son los 5 tipos de datos que NUNCA deberías compartir con ChatGPT

1. Información personal identificable: tu DNI no es un número cualquiera

No solo hablo de tu nombre, sino de esa combinación de datos que equivale a entregarte en bandeja: dirección completa, DNI, fecha de nacimiento y teléfonos personales. Incluso tu correo principal puede ser peligroso para ataques de phishing personalizados. El verdadero riesgo aparece cuando conectas varios identificadores a la vez. Aunque la IA prometa confidencialidad, esos datos quedan almacenados y podrían filtrarse

Alternativa segura: Inventa personajes ficticios o usa información parcial sin detalles que te identifiquen plenamente.

2. Información médica: tus problemas de salud son asunto tuyo (y de tu médico)

Tu historial médico revela mucho: condiciones crónicas, medicamentos, tratamientos... Esta información está protegida por leyes como el RGPD precisamente por su sensibilidad. Usar la IA como "médico virtual" puede exponer estos datos, que podrían acabar en futuras versiones del modelo o, peor aún, generar perfiles digitales para publicidad médica dirigida.

Alternativa segura: Pregunta en tercera persona o en términos generales, sin mencionar que tú padeces esa condición.

3. Datos financieros y patrimoniales: tu cartera no es tema de conversación

No solo números de tarjetas, sino ingresos exactos, deudas específicas, inversiones detalladas o propiedades. Esta información crea tu perfil económico, perfecto para estafas personalizadas. Muchos piden ayuda con presupuestos o inversiones compartiendo su situación financiera real, sin considerar las consecuencias.

Alternativa segura: Usa porcentajes en vez de cantidades absolutas o crea escenarios hipotéticos: "Supongamos que alguien gana 3.000€..."

4. Información corporativa confidencial: lo que pasa en la empresa, se queda en la empresa

Aquí arriesgas más que tu privacidad: podrías violar acuerdos de confidencialidad. Ya hay casos de despidos por compartir información sensible con IAs. La tentación es grande: revisar correos internos, analizar documentos estratégicos, resumir reuniones confidenciales o consultar sobre código propietario. Recuerda que todo queda registrado en servidores externos.

Alternativa segura: Abstrae los detalles específicos, cambia nombres y consulta las políticas de tu empresa sobre herramientas de IA externas.

5. Credenciales de acceso y claves de seguridad: tus llaves digitales son sagradas

Parece obvio, pero ocurre constantemente: usuarios compartiendo contraseñas para verificar su seguridad, desarrolladores pegando claves API completas o personas enviando códigos de verificación. Esto incluye cualquier tipo de contraseña, clave API, códigos de dos factores, URLs con tokens o respuestas a preguntas de seguridad.

Alternativa segura: Para validar contraseñas, usa herramientas especializadas. Para consultas sobre código con API keys, reemplázalas con placeholders
250512 informacion sensible

Cómo protegerte cuando uses ChatGPT (y lo harás)

No nos engañemos, vas a seguir usando ChatGPT y otras IAs conversacionales porque son tremendamente útiles. Yo mismo las uso a diario. Pero hay formas de minimizar los riesgos:

1. Desactiva el historial de chat cuando sea posible

OpenAI te permite desactivar el historial de chat para que tus conversaciones no se almacenen permanentemente. Así es como puedes hacerlo:

1. Accede a tu cuenta de ChatGPT
2. Ve a "Configuración" (normalmente en la esquina inferior izquierda)
3. Busca la opción "Historial de chat y entrenamiento" o similar
4. Desactiva la opción "Guardar historial de chat"

Ten en cuenta que incluso con esta opción desactivada, tus conversaciones se utilizan temporalmente para mejorar el modelo, pero no quedarán almacenadas indefinidamente.

2. Utiliza el modo incógnito o "Chat temporal"

Algunos chatbots ofrecen la opción de conversaciones temporales que no se guardan en tu historial:

1. En ChatGPT, busca la opción "Nueva conversación temporal" o similar
2. Esta conversación no se guardará en tu historial ni aparecerá en la barra lateral
3. Una vez que cierres la ventana o pestaña, la conversación desaparecerá

3. Borra regularmente tu historial de conversaciones

Si prefieres mantener el historial activado para referencia, al menos bórralo periódicamente:

1. En ChatGPT, ve a "Historial" o sección similar
2. Selecciona las conversaciones que quieras eliminar
3. Busca la opción "Eliminar conversaciones" o el icono de papelera
4. Confirma la eliminación

La verdad incómoda sobre tus datos y ChatGPT

Esta información llega probablemente un poco tarde porque mucha gente ya ha compartido montañas de información personal. De hecho, OpenAI maneja tantísimos datos que resulta difícil imaginar que puedan perfilar a un individuo específico.

El riesgo real no está solo en lo que OpenAI pueda hacer con tus datos, sino en las posibles brechas de seguridad. En marzo de 2023, ya ocurrió una filtración donde se expusieron historiales de conversación e información de pago de usuarios. ¿Qué pasaría si toda la información sensible que has compartido acaba en manos equivocadas?

Piénsalo como un gran almacén de datos. Ahora mismo puede parecer seguro y bien gestionado, pero ¿qué ocurrirá dentro de 5 años? ¿O si la empresa cambia sus políticas? ¿O si es adquirida por otra entidad con diferentes estándares éticos?

Al final, la mejor protección es la prevención: piensa dos veces antes de teclear información sensible. Tu yo del futuro te lo agradecerá.