El Papa ha cerrado en IFEMA la etapa madrileña de su visita apostólica ante 12.000 colaboradores, a quienes ha pedido defender la gratuidad frente al interés y el lucro
El Papa León XIV ha celebrado este martes en el Pabellón 3 de IFEMA Madrid su último acto en la capital antes de partir hacia Barcelona, un encuentro con 12.000 voluntarios de entre 20 y 65 años que han trabajado durante su visita apostólica a Madrid y a los que ha agradecido su servicio como parte esencial de la organización de los actos celebrados en los últimos cuatro días.
El encuentro ha sido concebido por sus organizadores como “un fiestón de agradecimiento” para los voluntarios, definidos durante el acto como “el ejército silencioso” de la visita. El miembro del equipo de contenido Javier Chimeno ha destacado que ellos han sido “los verdaderos protagonistas” junto al Pontífice.
El preacto ha comenzado hacia las 8.30 horas con música en directo y la proyección de una serie de vídeos bajo el título ‘El ejército silencioso’, en los que se ha repasado el proceso de preparación de la visita desde sus primeros meses hasta el encuentro final con León XIV.
Los periodistas Pedro José Rodríguez y Raquel Caldas han conducido el acto, que ha incluido actuaciones musicales, testimonios de voluntarios y mensajes en vídeo de los actores de la serie ‘The Chosen’ Elisabeth Tabish, Shahar Isaac y Jonathan Roumie, intérprete de Jesús en la ficción.
Pablo López ha sido el primero en subir al escenario, donde ha interpretado ‘El mejor momento’ y ‘El niño del espacio’. Después ha actuado Soraya Arnelas con ‘Qué bonito’. El programa musical se ha completado con una tuna de 70 componentes y con María Vilumbrales, que ha interpretado ‘Como tus brazos’ y el himno oficial de la visita, ‘Alzad la mirada’.
León XIV ha llegado al recinto alrededor de las 10.05 horas en un coche de golf adaptado como papamóvil. El Pontífice ha recorrido el pabellón durante unos diez minutos para saludar a los voluntarios congregados, en un trayecto marcado por los aplausos, los vítores y los cánticos de los asistentes.
Durante ese recorrido, el Papa ha bendecido a un bebé y ha cogido en brazos a un niño, dos gestos que han vuelto a provocar la ovación del público. Momentos después, al son del himno ‘Alzad la mirada’ interpretado con coro, ha subido al escenario acompañado por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo.
Los asistentes han recibido al Pontífice con gritos de “viva el Papa” y “esta es la juventud del Papa”. La escena ha cerrado simbólicamente la etapa madrileña de una visita que ha movilizado a millones de personas y que ha contado con una quincena de actos en la capital.
Antes del discurso de León XIV, varios voluntarios han compartido su experiencia durante estos días. Entre ellos ha intervenido Nuño Adam Castrillo, responsable del desarrollo de la plataforma de voluntariado, quien ha reflexionado sobre el sentido de servir sin esperar nada a cambio.
“¿Por qué somos voluntarios? Llevo días dándole vueltas y no encuentro una respuesta del todo racional. No hay un cálculo detrás. No esperamos nada a cambio”, ha afirmado Castrillo ante el Papa. También ha recordado que la organización buscaba 10.000 voluntarios y que finalmente se inscribieron más de 17.000 personas.
Castrillo ha señalado que pudo ver “sus fotos, su mirada, su ilusión” durante el proceso de inscripción y coordinación. “Cuando das lo mejor que tienes, cuando te das tú, el que recibe lo nota; y tú también, porque descubres que lo mejor de ti no se gasta al darlo: crece”, ha concluido.
León XIV ha centrado su discurso en la importancia de la gratuidad frente a una sociedad marcada por “la lógica del interés y del lucro”. El Papa ha defendido que los cristianos están llamados a llevar al mundo “la levadura de la gratuidad”, capaz de hacer crecer “la caridad humana, ética y espiritual” de una sociedad.
“En un mundo continuamente influenciado por la lógica del interés y del lucro, donde el término crecimiento se reduce a la dimensión económico financiera, es necesario pensar y vivir según la lógica más verdadera, es decir, la de un crecimiento humano integral”, ha afirmado el Pontífice.
León XIV ha apoyado esa reflexión en el Evangelio y ha preguntado qué mérito tiene hacer el bien solo a quienes también hacen el bien o prestar únicamente a quienes pueden devolver lo recibido. Con ello, ha reivindicado una forma de vida basada en el servicio, la entrega y la generosidad personal.
Entre continuos aplausos, el Papa ha recordado que este encuentro era “el último de la etapa madrileña” de su viaje apostólico. “Me alegra mucho que sea con vosotros, voluntarios y voluntarias de Madrid y de tantas partes de España”, ha señalado.
“Cada uno de vosotros y quienes no han podido estar aquí esta mañana merecéis un gracias muy especial, porque habéis ofrecido vuestra presencia, vuestro servicio, y lo habéis hecho por amor al Señor, a la Iglesia y al Papa. Gracias de todo corazón. ¡Gracias!”, ha añadido León XIV.
El Pontífice ha destacado que la respuesta a la convocatoria fue “entusiasta” desde el principio y que las necesidades de la Iglesia quedaron “ampliamente cubiertas” en pocos días. También ha agradecido a quienes se tomaron días libres en el trabajo, a quienes se dedicaron durante meses a tiempo completo y a todos los que aportaron “corazón, manos, ideas, talentos y sonrisas”.
El Cardenal José Cobo ha tomado la palabra para despedir al Papa en nombre de la diócesis de Madrid. “Santidad, gracias es la mejor palabra y la oración con la que le despedimos”, ha comenzado el arzobispo.
Cobo ha destacado que durante estos días se han visto “rostros emocionados, jóvenes buscando sentido, familias rezando juntas, sacerdotes entregados y voluntarios felices desde primera hora hasta el final de cada jornada”. También ha afirmado que “la Iglesia vive cuando sirve, cuando se entrega y cuando lo hace unida mirando juntos al mismo horizonte misionero”.
El arzobispo ha subrayado que “quizá lo más evangélico de esta visita no ha sido lo que apareció en las pantallas, sino la cantidad de amor escondido que la sostuvo” a través de los voluntarios. Además, ha pedido al Pontífice que rece por la Iglesia de Madrid para que no pierda “la alegría del Evangelio ni la sencillez”.
Antes de la bendición final, Cobo ha señalado que la Iglesia de Madrid ha recibido durante estos días “una siembra” que ahora deberá cuidarse en parroquias, asociaciones, movimientos y colegios. En ese momento, ha pedido al Papa que bendijera 18 primeras piedras de futuras parroquias que se construirán en Madrid.
Después de bendecir las piedras, León XIV ha obsequiado a la Iglesia de Madrid con un cáliz. “Que no nos olvidemos jamás de lo que celebramos en memoria de Cristo que nos ha salvado”, ha expresado el Pontífice.
El Papa ha bendecido después a todos los presentes y ha vuelto a agradecer el trabajo de los voluntarios. Durante unos minutos ha permanecido en el escenario saludando a los asistentes y se ha hecho una foto de familia con algunos de ellos.
León XIV ha abandonado el escenario del Pabellón 3 de IFEMA sobre las 11.03 horas, de nuevo al son del himno de la visita, para dirigirse al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Desde allí, un avión Iberia Airbus A-320 CEO debía trasladarle a Barcelona, próxima etapa de su viaje apostólico por España.