El intérprete, fallecido a los 99 años, será homenajeado este sábado en Hoyo de Manzanares con la proyección de dos de sus trabajos vinculados al western.
Jack Taylor, actor estadounidense que falleció en mayo pasado a los 99 años, pasó la mayor parte de su carrera profesional en España, donde se estableció desde los años sesenta. Conocido popularmente como "el americano de Chamberí", descubrió en el cine del Oeste la razón principal para quedarse en El País, según recuerda Víctor Matellano, director y amigo personal del intérprete durante tres décadas.
"Realmente lo que le hace quedarse aquí es el western", ha explicado Matellano al recordar la trayectoria de Taylor, quien llegó a España en 1961 como parte de una comedia musical de Broadway en versión mexicana. Aunque inicialmente residía en México, terminó instalándose en Madrid, desde donde participó en producciones de cineastas como John Milius y Roman Polanski, además de compartir pantalla con Johnny Depp en 'La novena puerta'.
Antes de consolidarse en España, Taylor inició su carrera en el Hollywood de la época de Marilyn Monroe. Según Matellano, el actor estuvo vinculado a grandes producciones de aquel período y tuvo acceso cercano al entorno de estrellas como Judy Garland durante rodajes como el de 'Ha nacido una estrella'.
Nacido en Oregón en 1926 bajo el nombre de George Brown Randall, Taylor vino al mundo en el rancho de sus abuelos, en un territorio que marcaría profundamente su vida. Su historia familiar estaba ligada al imaginario del Oeste norteamericano desde sus orígenes: su bisabuelo participó en la fundación de Oregon City, fue amigo de Wyatt Earp y conoció a Billy el Niño. El propio actor fue nombrado miembro honorario de la tribu sioux con el nombre de Wamblí Glishká, que significa "Águila moteada".
Su nombre artístico experimentó cambios a lo largo de su trayectoria. Utilizó primero el de Greg Martin durante su etapa en México y posteriormente adoptó el de Jack Taylor al instalarse en España. Matellano explica que este nuevo nombre fue elegido para potenciar su proyección dentro del género western.
Entre los títulos del Oeste en los que participó figuran 'El último rebelde', 'Fuera de la ley', 'La tumba del pistolero', 'Uncas, el fin de una raza', 'La última aventura del General Custer', 'Joe Navidad', 'Trinidad y Bambino, tal para cual', 'El valle de Concavenator' y 'Print the Legend', una filmografía que lo consolidó como figura recurrente del género en el cine español.
Matellano conoció a Taylor en los años noventa, cuando localizó su teléfono y acudió a visitarle a su domicilio de Chamberí. Aquel primer encuentro marcó el inicio de una amistad de tres décadas. "Hubo como una especie de flechazo amistoso enseguida", ha recordado el director sobre aquella conexión inmediata.
Poco después, el actor aceptó participar en uno de los primeros cortometrajes de Matellano, asumiendo el papel protagonista. Posteriormente colaboraron en distintos proyectos teatrales y cinematográficos, entre ellos 'Wasp', junto a Geraldine Chaplin y Jimmy Shaw, que Matellano considera su último gran papel protagonista.
El director aún se encuentra procesando la pérdida de quien fue uno de sus amigos más cercanos. "Estoy haciendo aún mi duelo porque éramos muy, muy amigos", ha confesado. También ha destacado la influencia decisiva que Taylor ejerció en sus inicios profesionales, cuando le ayudó a abrirse camino en el sector audiovisual.
Hoyo de Manzanares rendirá homenaje este sábado a Jack Taylor mediante la proyección de 'La tumba del pistolero' (1964), dirigida por Amando de Ossorio y rodada en los decorados Golden City del municipio, seguida del cortometraje 'Print the Legend' (2023), dirigido por Matellano, coguionizado y narrado por el propio actor.
Tras las proyecciones se celebrará un coloquio y la presentación de 'Mis 100 años de cine', las memorias del intérprete editadas por Sial-Pigmalión. El acto será conducido por Manolo Fernández, de Radio Nacional, y contará con la presencia de la actriz Claudia Gravy.
Matellano ha subrayado que el homenaje había sido acordado previamente con el propio actor. "Lo más importante es que estaba preparado. No va a variar nada de lo que se había pactado con él, salvo que no va a estar", ha señalado el director.