El contrato contempla analizar la viabilidad de la conexión entre Móstoles y Navalcarnero y la compatibilidad con otras ampliaciones en el suroeste y oeste de la Comunidad de Madrid.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha formalizado el contrato para elaborar el estudio de viabilidad que evalúe la construcción de la parte pendiente de la prolongación de la línea C-5 de Cercanías hasta el municipio de Navalcarnero y la posible extensión a otros municipios del entorno.
El encargo, con un importe de 619.266 euros (IVA incluido) y un plazo inicial de 24 meses, analizará la viabilidad de la conexión ferroviaria entre Móstoles y Navalcarnero y la compatibilidad de esta actuación con otras ampliaciones de Cercanías en la zona.
El estudio abordará asimismo el análisis del ámbito suroeste y oeste de la Comunidad de Madrid, proponiendo posibles actuaciones para dar servicio ferroviario a otros municipios del entorno y evaluando la movilidad de las localidades hacia las nuevas estaciones planteadas.
El Ministerio ha calificado como "positiva" la extensión a Navalcarnero, al considerarla un corredor "con gran potencial de crecimiento" que incluye proyecciones de aumento de población en dicho municipio y un área de influencia que podría beneficiar a localidades próximas como Cenicientos, Sevilla la Nueva o Navas del Rey.
El proyecto original, impulsado por la expresidenta Esperanza Aguirre, fue adjudicado en 2009 por 369 millones de euros para construir 15 kilómetros de vía y siete estaciones (cuatro en Móstoles, una en Arroyomolinos —Parque Coimbra— y dos en Navalcarnero), pero quedó paralizado en 2010.
La paralización se produjo cuando la constructora Cemonasa, filial de OHL, abandonó las obras tras haber invertido más de 140 millones de euros; tras varias decisiones judiciales, la Comunidad optó por abandonar el proyecto e instó al Ministerio a asumirlo.
Con este estudio, el Ministerio asume la responsabilidad de la construcción de la infraestructura, en línea con el compromiso del ministro Óscar Puente, que en julio remitió una carta a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en la que ofrecía la disposición del Ministerio a encargarse de las obras pendientes.
Desde Transportes han indicado que los trabajos permitirán "potenciar una movilidad metropolitana sostenible" mediante el servicio de Cercanías y aumentar los niveles de accesibilidad y cohesión social a través de un sistema ferroviario "de calidad".
El contrato también incluirá la verificación del grado de ejecución de las obras realizadas por la Comunidad de Madrid y paralizadas, así como la determinación de su posible aprovechamiento para el nuevo proyecto y el análisis funcional y de explotación de la estación de Móstoles-El Soto como posible cabecera intermedia de la línea.