Los médicos madrileños rechazan el nuevo Estatuto Marco y apoyan la huelga nacional

Los médicos madrileños rechazan el nuevo Estatuto Marco y apoyan la huelga nacional

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El sindicato madrileño reclama la retirada del anteproyecto y exige una negociación específica para un colectivo que considera ignorado por Sanidad.

El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid, federado en CSIT Unión Profesional, ha expresado este lunes su rechazo categórico al anteproyecto de Ley del nuevo Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, aprobado para su tramitación por el Consejo de Ministros. La organización ha reclamado al Ministerio de Sanidad que retire el texto para abrir una negociación real con el colectivo médico.

Según el sindicato, el anteproyecto ha sido elaborado “de espaldas a los profesionales médicos y facultativos” y no responde a las principales reivindicaciones laborales y profesionales del sector. La norma, a juicio de la organización, no reconoce adecuadamente la responsabilidad, la formación especializada ni la carga asistencial que asumen estos profesionales dentro del Sistema Nacional de Salud.

Csit Unión Profesional ha expresado su profunda indignación por la decisión del Ejecutivo central de continuar con la tramitación del anteproyecto. El sindicato considera irresponsable e insensible avanzar con una reforma que, según ha señalado, “no cuenta con el respaldo del colectivo médico y facultativo”.

La organización ha advertido de que el texto “atenta contra la dignidad profesional” y perpetúa situaciones laborales insostenibles. En este contexto, ha defendido la necesidad de un marco normativo “digno, justo y acorde” con las funciones que desempeñan médicos y facultativos en la sanidad pública.

El sindicato ha confirmado su apoyo a la semana de huelga convocada a nivel nacional entre el 15 y el 19 de junio. Respalda también la concentración prevista el día 15 frente al Ministerio de Sanidad e intensificará las movilizaciones durante los próximos meses.

La organización no descarta nuevas medidas de presión, incluida la reactivación de la huelga indefinida, si el Ministerio de Sanidad no modifica sustancialmente el texto actual. Esta posición se suma al malestar expresado por el colectivo médico ante una reforma que consideran insuficiente y perjudicial para sus condiciones laborales.

Una de las críticas más relevantes del sindicato se centra en la “falta de voz propia y de representatividad real” de médicos y facultativos en los ámbitos de negociación. Csit Unión Profesional defiende que la representación actual resulta insuficiente para abordar la singularidad de una profesión marcada por una elevada responsabilidad asistencial y una formación especializada prolongada.

La organización sostiene que, si el colectivo médico permanece integrado en una norma común para todo el personal estatutario, deben garantizarse los mismos derechos laborales que al resto de trabajadores. En caso contrario, reclama la creación de un ámbito de negociación propio para médicos y facultativos que reconozca su especificidad profesional.

Guardias, jornadas y clasificación profesional

El sindicato ha denunciado que el anteproyecto mantiene un modelo que normaliza jornadas excesivas, guardias obligatorias, descansos insuficientes y retribuciones inadecuadas. Según Csit Unión Profesional, los médicos siguen soportando semanas laborales que pueden alcanzar las 60 o 70 horas, en un contexto de creciente presión asistencial y falta de personal en los servicios de urgencias y hospitalización.

La organización considera especialmente grave que, en muchos casos, la hora de guardia se retribuya por debajo de la jornada ordinaria. Esta situación, a su juicio, refleja una falta de reconocimiento efectivo al esfuerzo que realizan los profesionales en servicios esenciales para el funcionamiento del sistema sanitario.

El sindicato ha señalado además un “agravio en la clasificación profesional”. SIME afirma que el texto no reconoce adecuadamente la formación, la cualificación y la responsabilidad de médicos y facultativos, que cuentan con 360 créditos de formación universitaria de grado y una formación sanitaria especializada obligatoria mediante el sistema MIR, con una duración de cuatro o cinco años.

“No reconocer esta realidad supone un agravio profesional injustificable”, ha advertido la organización. Para el sindicato, la máxima responsabilidad en el acto médico debe tener una traducción clara en el marco profesional, laboral y retributivo que reconozca la complejidad de la práctica médica.

Otro de los puntos censurados por SIME es la “falta de protección” a los médicos internos residentes. El sindicato ha indicado que el anteproyecto vuelve a dejar sin resolver cuestiones esenciales para los MIR, como la conciliación de la vida laboral y personal, la supervisión efectiva durante la formación especializada, la carga asistencial, los descansos y unas condiciones laborales dignas.

La organización ha recordado que los médicos internos residentes representan el futuro de la profesión médica y que su etapa formativa es clave para la calidad futura del sistema sanitario. Por ello, considera imprescindible reforzar su protección laboral y formativa mediante una regulación específica que garantice su bienestar durante estos años de especialización.

Csit Unión Profesional también ha denunciado el intento del Ministerio de Sanidad de trasladar la responsabilidad a las comunidades autónomas, al alegar que muchas de las reivindicaciones planteadas no son de su competencia. El sindicato rechaza esta interpretación y sostiene que la modificación del Estatuto Marco, la clasificación profesional, la regulación de las condiciones laborales básicas y la creación de un ámbito de negociación específico son responsabilidades directas del Ministerio.

La organización ha criticado duramente la estrategia del Gobierno. "La tramitación de esta norma sin consenso, conociendo además las dificultades parlamentarias para su aprobación definitiva a corto plazo, parece responder más a una estrategia política que a una voluntad real de resolver los problemas de fondo del colectivo médico y facultativo", ha censurado Csit Unión Profesional.