La presidenta madrileña rechaza instrumentalizar las palabras del Papa León XIV sobre migraciones “a favor ni en contra de nadie”
Isabel Díaz Ayuso ha defendido este lunes la integración de los migrantes que ya residen en Madrid frente a los "efectos llamada" que, según su criterio, genera la política migratoria del Gobierno central. La presidenta de la Comunidad ha realizado estas declaraciones en la Real Casa de Correos tras despedir al Papa León XIV después de su visita de cuatro días a la región.
“Yo no he utilizado, ni quiero hacerlo, las palabras del Papa en ningún momento, ni a favor ni en contra de nadie para llevárnoslo a nuestro terreno”, ha afirmado Ayuso en rueda de prensa en la sede del Ejecutivo autonómico. La presidenta respondía así a una pregunta sobre inmigración, uno de los grandes desafíos globales que el Pontífice ha señalado durante su visita apostólica a España.
Según Ayuso, el mensaje del Papa sobre esta materia es "siempre el mismo" y lo ha mantenido también ante administraciones de otros países. “El ser católico es universal y por eso llama al equilibrio y a no dejar atrás a nadie”, ha señalado la dirigente madrileña. A su juicio, el discurso del Pontífice mantiene coherencia con su trayectoria anterior como misionero y refleja su conocimiento de la vulnerabilidad que padecen muchas poblaciones en distintas regiones del mundo.
La presidenta ha subrayado que la Comunidad de Madrid carece de competencias en inmigración, extranjería ni fronteras. Por ello, ha trasladado la responsabilidad del Gobierno regional a la atención e integración de quienes residen en la región. "Nuestra labor es que quien esté aquí esté integrado, tenga un colegio, tenga una plaza en un hospital y sea atendido como uno más, como hacemos así, y por eso tenemos una clase media pujante y una región tan segura", ha defendido.
Ayuso ha vinculado la fortaleza de Madrid con la igualdad ante la ley, el acceso a oportunidades, el orden y el equilibrio. Ha señalado que esa posición “nada tiene que ver” con las denuncias sobre censos y gestión administrativa que, en su opinión, provienen de una política impulsada por el Gobierno central.
La presidenta ha advertido de que determinadas políticas migratorias hacen “impracticable la gestión de servicios públicos” y ha insistido en que el debate debe abordarse desde la responsabilidad institucional, sin demagogia ni utilización partidista de las palabras del Papa. Ha rechazado cualquier instrumentalización de las declaraciones del Pontífice para fines políticos.
Ayuso ha enmarcado los movimientos migratorios entre los grandes desafíos del planeta, junto con la Inteligencia Artificial. Ha indicado que las migraciones responderán cada vez más a causas diversas: sequía, hambrunas, guerras, mutilaciones, persecuciones y falta de oportunidades en los países de origen.
“Este es un problema global que tenemos en todo el planeta. Los movimientos migratorios, por distintos motivos, van a ser el gran desafío junto con la inteligencia artificial”, ha afirmado la presidenta. Ha defendido la necesidad de buscar fórmulas de equilibrio para que distintas zonas del mundo no pierdan población y para que una forma de vida basada en la generosidad y las oportunidades pueda alcanzar también a quienes viven en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Ayuso ha asegurado que ha visto al Santo Padre "emocionado", "muy agradecido" y "entusiasmado con Madrid" tras su paso por la región. Ha indicado que León XIV ha mostrado reconocimiento por la acogida recibida y por la forma de vida de los madrileños.
Sobre la continuación del viaje apostólico en Barcelona, Ayuso ha expresado su deseo de que el independentismo no empañe la visita. Ha descrito el independentismo como “un business político identitario” y ha pedido que no arruine los "momentos maravillosos" que Barcelona y España van a seguir ofreciendo al Pontífice.
La presidenta autonómica ha subrayado que la Sagrada Familia es “un orgullo de todos los españoles y catalanes” y ha defendido que la visita del Papa a ese templo no merece quedar condicionada por el "oportunismo político". Ha hecho un llamamiento a que la visita transcurra sin interferencias partidistas.