La presidenta madrileña celebra que la Justicia suspenda cautelarmente la declaración de la Real Casa de Correos como Lugar de Memoria Democrática.
Isabel Díaz Ayuso ha criticado duramente este lunes el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de declarar Lugar de Memoria Democrática la sede de la Presidencia regional en la Puerta del Sol. La presidenta madrileña, que se dirigía al Comité Ejecutivo Autonómico del PP de Madrid, ha acusado al Ejecutivo central de pretender “borrar a la mitad de las víctimas” de la Guerra Civil, tras conocerse que la Audiencia Nacional ha suspendido cautelarmente el acuerdo gubernamental.
Ayuso ha celebrado que los tribunales hayan “quitado la razón” a Sánchez en lo que ha definido como uno de sus nuevos "empeños sectarios". La decisión judicial paraliza de forma cautelar el acuerdo del Gobierno central que declaraba Lugar de Memoria Democrática la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
La presidenta madrileña ha rechazado que “el carné de democracia no lo puede dar ningún político” en los términos en los que, a su juicio, pretende hacerlo el Presidente del Gobierno. También ha censurado el recurso a “la memoria por ley”, que ha calificado como algo “profundamente sectario, falso y propio de gobiernos populistas”.
"“A mí lo que me parece profundamente inhumano es anular a las víctimas de una parte de una contienda entre hermanos como fue aquel disparate y que pretendan, de esta manera, repartir carnés de humanos y de demócratas”", ha señalado Ayuso ante la dirección regional del PP, expresando su rechazo a lo que considera una estrategia de anulación de las víctimas de una de las partes del conflicto.
La jefa del Ejecutivo autonómico ha sostenido que “borrar a la mitad de las víctimas” resulta "profundamente sectario", especialmente en una región donde, según ha indicado, hubo “más de 15.000 víctimas”. En este punto, ha añadido que “no pararíamos si empezamos así con el Frente Popular”, en una alusión a posibles reclamaciones sobre otros episodios históricos.
Ayuso ha acusado al Gobierno central de utilizar la historia como instrumento de división entre ciudadanos, clasificándolos entre "buenos o malos". Según ha afirmado, ese revisionismo busca controlar el pasado para dirigir el futuro y consolidar el poder político.
La presidenta madrileña ha enmarcado esta actuación en una estrategia más amplia del Ejecutivo de Sánchez. A su juicio, el Gobierno reparte “carnés de humanos y de demócratas” mientras "carcome los contrapesos" de la democracia, debilitando las instituciones de control.
La dirigente popular ha insistido en que la declaración de la sede de la Presidencia regional como Lugar de Memoria Democrática responde a un intento de “reescribir la historia de unos contra los otros”. También ha considerado "inhumano" anular a las víctimas de una de las partes de la Guerra Civil, argumentando que ello supone negar la realidad histórica de quienes sufrieron el conflicto.
"“Pero no hablemos de historia que sólo pueden hablar unos, ya sabéis”", ha concluido Ayuso, que ha vuelto a situar la polémica en el terreno de la confrontación política entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central, rechazando cualquier narrativa que pretenda monopolizar la interpretación del pasado.
La suspensión cautelar acordada por la Audiencia Nacional da respuesta al recurso presentado por la Comunidad de Madrid contra el acuerdo aprobado por el Ejecutivo central. El tribunal ha apreciado la posibilidad de que la declaración pudiera generar un efecto adverso sobre la imagen institucional de la sede de la Presidencia madrileña, lo que justifica la medida cautelar mientras se resuelve el fondo del asunto.