El consejero de Medio Ambiente insta a respetar los perímetros de las hogueras y seguir las normas ante el inicio de la época de peligro alto de incendios.
La Comunidad de Madrid ha activado un protocolo especial de coordinación e información para garantizar la seguridad ciudadana durante la celebración de las tradicionales hogueras de la noche de San Juan.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha realizado un llamamiento público a la responsabilidad individual desde la Puerta del Sol. El representante autonómico ha insistido en que, si la población respeta las directrices marcadas por los equipos de emergencias, las festividades populares de esta madrugada se desarrollarán con total normalidad y sin incidencias reseñables en la vía pública.
Las recomendaciones principales de la consejería se centran en evitar conductas de riesgo habituales en este tipo de celebraciones populares. El Ejecutivo regional recuerda la prohibición estricta de saltar sobre las llamas o acercarse a los focos de calor fuera de las zonas delimitadas por las autoridades de control de cada municipio madrileño.
Un servicio preventivo es un despliegue operativo de seguridad, extinción y asistencia técnica que se organiza de forma anticipada para mitigar los riesgos asociados a un evento multitudinario.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid lleva semanas colaborando estrechamente con los diferentes ayuntamientos de la provincia para planificar el desarrollo de la jornada. Este trabajo conjunto ha permitido seleccionar los emplazamientos urbanos más seguros para realizar las quemas, asegurando una distancia prudencial con las zonas forestales y los edificios residenciales.
La campaña de prevención cuenta con el respaldo logístico directo del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid y de los equipos de Protección Civil. Estos efectivos supervisarán de forma presencial las principales concentraciones de la región para intervenir de manera inmediata ante cualquier posible rebrote o descontrol del fuego.
Novillo ha concluido su intervención recordando que una gran parte de las fiestas tradicionales de la temporada estival coinciden con registros de temperaturas muy elevadas en la península. Esta realidad climática obliga a extremar la vigilancia institucional, ya que el territorio madrileño se encuentra formalmente en la época de peligro alto de incendios forestales.