El nuevo marco regulador invertirá 299 millones de euros hasta 2031 para alcanzar las 10.000 plazas públicas e integrar terapeutas ocupacionales.
La financiación de los servicios de asistencia infantil especializada recibe una inyección económica orientada a cubrir los costes reales del sector. Las bases del nuevo acuerdo marco para la gestión de la Atención Temprana de menores de seis años incorporarán un incremento del 36,6% en el precio por plaza respecto a los baremos vigentes, movilizando una inversión de 299 millones de euros para el quinquenio comprendido entre los años 2027 y 2031.
El plan presupuestario diseñado para los próximos ejercicios persigue estabilizar la red asistencial y absorber la lista de espera mediante la creación progresiva de vacantes hasta alcanzar un techo de 10.000 plazas públicas. Los nuevos pliegos técnicos del servicio, detallados por el portavoz gubernamental Miguel Ángel García Martín, modifican las plantillas de los centros concertados al exigir la inclusión de nuevas especialidades sanitarias, como la del terapeuta ocupacional, enfocada a potenciar la autonomía física y cognitiva de los niños.
Desde una perspectiva de libre concurrencia, optimización de los servicios de proximidad en los barrios y plenas garantías en la conciliación de los hogares, el programa extiende sus prestaciones de forma directa hacia el ámbito residencial. La red pública de salud consolidará de forma fija el servicio de Atención Temprana en el entorno, un programa específico enfocado en menores con trastorno del espectro autista (TEA) y en sus familiares que arrancó de forma experimental.
Esta modalidad terapéutica dispone actualmente de 100 plazas de tratamiento integralizado y personalizado. A diferencia de las consultas hospitalarias tradicionales, los especialistas se desplazarán hacia los entornos cotidianos del menor, ejecutando las sesiones en las aulas escolares, en el propio domicilio familiar o en espacios comunitarios. El objetivo técnico es diseñar intervenciones basadas en las rutinas diarias del niño para favorecer su implicación en contextos de comunicación y lenguaje junto a sus cuidadores principales.
El protocolo de intervención se segmentará en tres niveles de actuación complementarios. El plano individual se centrará en el acompañamiento psicopedagógico para el desarrollo autónomo del menor; el eje familiar proporcionará a los progenitores pautas formativas orientadas a aumentar la participación del niño en las tareas del hogar, y el escalón social vigilará la integración comunitaria en su entorno de juego.
Los balances estadísticos de la red confirman la tendencia al alza en la demanda de coberturas especializadas. Durante el año 2025, el servicio asistió a 10.197 menores y llegó a tramitar un volumen global de 22.189 tratamientos individualizados. Las series de gestión reflejan que desde el año 2021 la dotación de plazas públicas destinadas a la primera infancia ha experimentado un crecimiento del 98,4%, situándose en el contexto actual en 7.494 vacantes operativas.
Finalmente, los criterios de tramitación administrativa se unificarán para reducir las cargas burocráticas que soportan los solicitantes. La implantación de la última reforma normativa del sector permitirá concentrar en una única cita médica presencial todas las valoraciones diagnósticas y baremos de dependencia necesarios para dictaminar el acceso al servicio, acortando de forma significativa los plazos de resolución para las familias.