El 55% de quienes se trasladan vive en pisos compartidos y un 18% utiliza Inteligencia Artificial para elegir carrera.
El 31% de los estudiantes universitarios españoles se desplaza a otra ciudad para cursar sus estudios superiores. Según una encuesta de la Fundación CYD realizada entre 800 jóvenes de entre 18 y 25 años, más de la mitad de estos desplazados opta por vivir en un piso compartido.
Entre los universitarios que cambian de residencia, el 55% comparte vivienda, mientras que un 24% elige una residencia universitaria. El 8% vive con familiares o amigos, un 6% alquila piso individual y un 4% dispone de vivienda propia.
La elección del tipo de alojamiento depende del carácter de la institución. En las universidades públicas, el 58% de los estudiantes desplazados opta por compartir piso, cifra que desciende al 37% en las privadas. En estas últimas, en cambio, crece la proporción de quienes residen en colegios mayores o residencias (26%) y de quienes viven con familiares o amigos (14%).
A la hora de decidir qué estudios cursar, el factor determinante es la afinidad e interés personal por la disciplina, mencionado por el 30% de los encuestados. La vocación ocupa el segundo lugar con un 27%, seguida de las perspectivas de inserción laboral (15%).
Otros criterios que influyen en la decisión son las recomendaciones de familiares, amigos y profesores (13%), la calificación de acceso conseguida (9%) y la proximidad geográfica de los estudios (6%).
El estudio pone de manifiesto que el 60% de los jóvenes considera insuficiente la orientación académica recibida en el instituto. Para suplir esa carencia, consultan principalmente portales web oficiales y educativos, así como el consejo de su círculo cercano.
Las visitas presenciales a universidades, las redes sociales y las nuevas tecnologías ganan terreno en el proceso de selección. Así, un 18% de los estudiantes reconoce utilizar herramientas de inteligencia artificial para informarse antes de decidirse por un grado específico.
El informe incorpora también datos procedentes del Test de Inserción Laboral del Ranking CYD, que analiza la situación profesional de los titulados cuatro años después de completar sus estudios.
Entre las titulaciones con mejores resultados figura Medicina, que alcanza un 92,17% de afiliación a la Seguridad Social y una base media de cotización de 41.333 euros anuales. Enfermería supera incluso esa cifra con una afiliación del 97,7%, aunque con una remuneración media inferior, de 35.766 euros.
En el sector tecnológico, Ingeniería Informática logra una tasa de afiliación del 89,77% y una base media de cotización de 36.772 euros anuales.
En el ámbito de negocios y economía, los graduados en ADE registran una afiliación del 77,24% con un salario medio de 29.080 euros, mientras que los titulados en Economía alcanzan los 31.155 euros anuales.
En Educación, el 78,68% de los graduados trabaja cuatro años después de finalizar sus estudios, aunque presenta la base media de cotización más baja entre los ámbitos analizados, con 24.546 euros anuales.