Borja Sémper critica el intento de eximir al expresidente de declarar un lote incautado de más de 1,3 millones de euros.
El Partido Popular ha lanzado una ofensiva política contra los últimos frentes judiciales que afectan al entorno socialista. Borja Sémper, portavoz nacional y vicesecretario de Cultura del PP, ha tachado de vergonzoso el intento de rebajar el nivel de exigencia fiscal y penal al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, criticando que se pretenda justificar que no declare un lote de joyas incautadas en su despacho cuyo valor de mercado supera los 1,3 millones de euros.
En una comparecencia en la sede de Génova, Sémper ha reprochado con dureza las justificaciones del exministro Miguel Sebastián, quien alegó que quedarse con ese tipo de obsequios era una práctica habitual. El portavoz popular ha señalado con ironía que cualquier ciudadano que realiza ventas menores en plataformas como Wallapop o recibe un regalo económico de bodas se ve obligado a rendir cuentas de forma estricta ante el Ministerio de Hacienda. Por ello rechaza que se aplique un doble rasero normativo por el simple hecho de ser socialista, denunciando así lo que califica como un privilegio injustificable.
Desde una perspectiva de regeneración democrática, el dirigente del PP ha enmarcado la declaración judicial de Zapatero dentro de un escenario de degradación institucional más amplio. Sémper ha aludido directamente a la inminente citación de la esposa del presidente, Begoña Gómez, definiendo la coyuntura actual como un calvario judicial para el Ejecutivo y una vergüenza nacional para los ciudadanos. A su juicio, el modelo político del sanchismo se encuentra en un fin de época evidente, señalando que los escándalos recurrentes demuestran que no se trata de una manzana podrida aislada, sino de un árbol enfermo desde la raíz.
La tensión de la rueda de prensa ha aumentado al abordar las recientes informaciones publicadas por El Confidencial sobre la implicación de la socialista Leire Díez. Los documentos revelan que Díez poseía presuntamente un borrador confidencial del Ministerio de Justicia diseñado para sancionar económicamente a los medios de comunicación disidentes y censurar las informaciones críticas con el gabinete gubernamental. Sémper ha calificado de sobrecogedor que un texto legislativo tan sensible, vetado al acceso de periodistas y diputados, estuviera en manos de quien define como la dirigente de una cloaca partidista, sugiriendo que estas estructuras actúan de facto como órganos consultivos del Gobierno.
Ante la gravedad del hallazgo, Sémper ha exigido la comparecencia parlamentaria inmediata del ministro de Justicia, Félix Bolaños, concluyendo que la parálisis legislativa y el cerco judicial hacen indispensable una convocatoria urgente de elecciones generales para que los españoles puedan expresarse en las urnas.