Feijóo sale reforzado para disputar la presidencia, mientras Sánchez tendrá que reorientar tras el fracaso de la campaña
El Partido Popular ha experimentado un cambio radical en las elecciones municipales de hoy, obteniendo una victoria sobre el PSOE por aproximadamente 750.000 votos. votos y recuperando seis comunidades autónomas, entre ellas la emblemática Comunidad Valenciana. El nuevo mapa político es un gran triunfo del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo y le coloca en una gran situación para disputar la presidencia a Pedro Sánchez en las generales de dentro de 6 meses.
El jefe del Ejecutivo, por su parte, tendrá que reorientar su estrategia tras el fracaso de la campaña, mientras que VOX se ha convertido en imprescindible para que los populares gobiernen en muchas plazas. Ciudadanos desaparece y Podemos y Sumar ha sufrido una grave derrota.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha sufrido una gran pérdida en las elecciones municipales y autonómicas, cayendo al segundo lugar tras perder 446.781 votos (con el 99,26 por ciento escrutado). Esto significa que no han conseguido ser la primera fuerza en Barcelona, una ciudad que Pedro Sánchez había puesto muchas esperanzas. Además, han perdido las alcaldías de Sevilla, Palma y Valladolid, entre otras. Xavier Trías ha conseguido tener más concejales que Ernest Maragall, quien queda en segundo lugar, seguido de la actual alcaldesa, Ada Colau.
Los resultados electorales de las autonomías han sido desastrosos para los socialistas, ya que han perdido su principal territorio, la Comunidad Valenciana, así como Aragón, Baleares y La Rioja. Con el 93 por ciento de los votos contabilizados, también podrían perder el control de Extremadura, mientras que en Castilla La Mancha, con el 94 por ciento de los votos contabilizados, Emiliano García Page seguía siendo el presidente.
El mandatario Pedro Sánchez se había comprometido a participar en estas elecciones para confrontarse con el jefe del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien los había descrito como una primera ronda de las elecciones generales o una consulta al Presidente del Gobierno.
Algunos líderes socialistas se resistían a la presencia de su jefe de filas en sus territorios y hoy, algunos lamentaban que la campaña haya sido nacional. Pedro Sánchez sale debilitado de estos comicios de cara a las generales y se verá obligado a reorientar su estrategia.
El Partido Popular obtuvo la victoria en las elecciones municipales y en seis gobiernos autonómicos.
El presidente del Partido Popular, por su parte, ha logrado los objetivos que se había fijado. En primer lugar, ganar las elecciones municipales, siendo las primeras que ganan en 8 años y en segundo, hacerse con la Comunidad Valenciana, como primer paso para ganar las generales de diciembre, además de Aragón, Baleares, La Rioja, Cantabria y, con el 96 por ciento escrutado, también Extremadura.
Hoy, el PP, ha dado la vuelta a los resultados de 2019, en los que el PSOE les sacó 1,5 millones de votos. Ahora, el partido de Feijóo ha cosechado más de 6,92 millones de votos, frente a los 6,18 milllones del PSOE, lo que le da una ventaja de casi 750.000 apoyos. Con el 98,26 por ciento de los votos escrutados, la ventaja de los 'populares' es de 3,39 puntos sobre los socialistas.
Los resultados de Feijóo han aumentado en 2,25 millones de votos desde 2019, luego de absorber una gran parte de los votos de Ciudadanos, que prácticamente no se ven representados en los parlamentos autonómicos y en la mayoría de los ayuntamientos.
Unos resultados que refuerzan la posición del PP a escaso medio año de celebrarse las elecciones generales y que indican claramente un cambio de ciclo, que ya se venía apuntando desde las elecciones autonómicas de Madrid, cuando Isabel Díaz Ayuso arrasó y casi logra la mayoría absoluta en 2021, y con la aplastante victoria de Juan Manuel Moreno en Andalucía hace un año.
En esta ocasión, los populares han conseguido la mayoría absoluta en la ciudad de Madrid, lo que impide que Almeida tenga que depender de Vox para gobernar. Además, han sido la primera fuerza en 28 capitales de provincia, incluyendo Valencia, Sevilla, Valladolid y Palma de Mallorca. También han mantenido el gobierno en otras ciudades importantes como Málaga y Zaragoza, convirtiéndose en el partido que gobierna gran parte de las principales ciudades del país.
En Andalucía, es la primera fuerza en la mayoría de las capitales, excepto Jaén; además, ha conseguido la mayoría absoluta en Cádiz. También ha obtenido el primer puesto en las tres capitales valencianas, las dos de Extremadura, Albacete, Ciudad Real y Toledo.
Para lograr sus objetivos, el partido en el poder tendrá que contar con el respaldo de Vox, que ha alcanzado el tercer lugar en estas elecciones, ocupando el puesto que Ciudadanos obtuvo en 2019 con 1,59 millones de votos, un 7,2 por ciento, frente al 3,56 por ciento de hace cuatro años.
El partido de Abascal se ha convertido en un factor clave para la obtención de mayorías absolutas en 18 cabeceras de provincia. En Andalucía, el PP requerirá su apoyo para ser elegido en la primera vuelta en Sevilla, Huelva y Córdoba. En Castilla La Mancha, será necesario en Toledo, Guadalajara y Ciudad Real. Además, en Cáceres, Valencia, Castellón y Alicante (tres provincias de la Comunidad Valenciana), así como en Segovia, Valladolid y Burgos (Castilla y León).
En el Ayuntamiento de Oviedo, PP-Vox tendrá la mayoría; en los de Huesca y Zaragoza de Aragón, también; y en el Consistorio de Palma, en Baleares, pasará de no tener ningún escaño en 2019 a tener siete en estas elecciones.