La inmigración ha escalado al primer puesto de los problemas nacionales según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del mes de septiembre, duplicando las menciones respecto a julio.
El porcentaje de ciudadanos que consideran la inmigración como el principal problema del país ha pasado del 16,9% al 30,4%, superando a cuestiones como los problemas políticos y el paro, y alcanzando cifras que no se veían desde la 'crisis de los cayucos' en 2007.
En segundo lugar, el estudio sitúa los problemas políticos, con un 20,6%, una cifra similar a la registrada en julio. Por su parte, el desempleo ha bajado al tercer lugar, con un 20,1%, lo que representa una caída de seis puntos respecto a la encuesta anterior.