El líder del PP asegura que suma 184 diputados con PNV, Junts y VOX para exigir elecciones y avisa: "No se puede tomar más el pelo a la gente".
Ofensiva total de la oposición desde el corazón de Europa para intentar forzar el fin de la legislatura. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado un órdago directo al PNV y a Junts para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa, denunciando el "atrincheramiento" del jefe del Ejecutivo y su rotunda negativa a convocar elecciones generales a pesar del bloqueo parlamentario.
Durante una rueda de prensa en Bruselas, previa a la cumbre del Partido Popular Europeo (PPE), Feijóo ha revelado que mantiene contactos "en tiempo real" con las distintas fuerzas políticas del Congreso. El líder de la oposición ha tirado de aritmética parlamentaria para retratar a los socios del Gobierno: "Desde el PNV a Vox, pasando por Junts y por el PP, sumamos 184 diputados a favor de ir a elecciones de forma inmediata", ha enfatizado, recordando que la mayoría absoluta se sitúa en los 176 escaños.
Desde la perspectiva de la libre competencia electoral y la fiscalización del poder político, Feijóo ha elevado el tono contra los partidos nacionalistas que critican al Gobierno pero mantienen su apoyo en las votaciones clave. El jefe de los populares ha advertido de que si estas formaciones no están dispuestas a dar el paso definitivo, no pueden seguir actuando como "políticos trileros que dicen una cosa y hacen la contraria", exigiendo que se deje de jugar con las expectativas de los ciudadanos.
El líder del PP ha aprovechado su presencia ante los mandatarios europeos para denunciar la debilidad reputacional que, a su juicio, sufre la marca España en el exterior debido a los frentes judiciales abiertos que salpican al entorno de la coalición gubernamental.
Feijóo ha desvelado que varios líderes de la Unión Europea le han llamado en privado para pedirle explicaciones sobre la acumulación de sumarios en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional. "Se me cae la cara de vergüenza explicando que mi país es hoy el que tiene más casos de corrupción de toda la UE", ha lamentado, rechazando las acusaciones de Moncloa de que habla mal de España en el extranjero y replicando que es el propio Gobierno el que daña la imagen del país con sus escándalos.