Los autónomos que coticen por la base mínima pagarán en 2026 las mismas cuotas mensuales que este año, oscilando entre los 200 y los 590 euros en función de sus rendimientos netos. Así lo ha confirmado el Gobierno, que ha decidido congelar los importes actuales del sistema de cotización por ingresos reales a la espera de un nuevo acuerdo con las organizaciones del sector y los agentes sociales.
Este sistema, implantado en enero de 2023, establece 15 tramos de cotización según los ingresos netos del autónomo, y cuenta con un periodo transitorio de nueve años, hasta 2032. A través de esta fórmula, los trabajadores por cuenta propia deben prever sus ingresos anuales y cotizar en consecuencia, con la posibilidad de cambiar de tramo hasta seis veces al año para adaptarse a los altibajos de su actividad.
Para quienes obtengan rendimientos netos mensuales por debajo de 1.700 euros, las cuotas Irán de los 200 a los 294 euros. Este rango cubre los seis primeros tramos del sistema. A partir de los 1.700 euros mensuales, las cuotas mínimas se incrementan progresivamente: un autónomo con ingresos superiores a 3.620 euros y hasta 4.050 pagará 490 euros, mientras que los situados en el tramo más alto —más de 6.000 euros mensuales— abonarán 590 euros al mes.
Esta última cifra supone un incremento acumulado de 60 euros respecto a 2024 y de 90 euros si se compara con 2023. No obstante, la congelación para 2026 representa una pausa en la escalada de cuotas que muchos profesionales venían experimentando desde el arranque del nuevo modelo.
Al finalizar el año, y una vez conocidos los rendimientos netos reales, la Seguridad Social regulariza las cotizaciones. Si el autónomo ha pagado de más o de menos en función del tramo elegido respecto a sus ingresos reales, se le devolverá o reclamará la diferencia. Este mecanismo busca adaptar las aportaciones a la capacidad económica efectiva de cada trabajador.
Otra de las consecuencias del nuevo sistema es la obligación de presentar la declaración de la Renta para todos los autónomos, incluso aunque solo hayan estado dados de alta un solo día en el año. Antes de 2023, solo estaban obligados quienes superaban los 1.000 euros de rendimiento neto anual.
A pesar de que las cuotas se mantienen congeladas, sí se encarecerá la cotización por la aplicación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una sobrecotización destinada a reforzar el Fondo de Reserva de las pensiones. A partir del 1 de enero de 2026, el MEI pasa del 0,8% al 0,9%, tanto para autónomos como para asalariados, con independencia de la base de cotización.