La Jefatura denuncia un silencio de mes y medio ante sus peticiones de reunión, deficiencias higiénicas graves en la base y el bloqueo de partidas para renovar el vestuario ignífugo; el alcalde atribuye la renuncia a una "rabieta infantil".
Los catorce miembros de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Navalagamella presentaron su dimisión irrevocable el 12 de junio tras denunciar "absoluta desatención institucional". El coordinador Manuel Ibarra Saso y el jefe de dotación Roberto Ibarra Fernández formalizaron la renuncia mediante escrito registrado en la sede electrónica municipal, argumentando la falta de diálogo con la Alcaldía, el cuestionamiento de los gastos de manutención y graves deficiencias logísticas y estructurales en la base.
El alcalde Andrés Samperio (PP) rechazó los argumentos de la dimisión y la atribuyó a una "rabieta infantil" derivada de la negativa municipal a "asignar un sueldo al hijo del coordinador de la agrupación". Aseguró que el servicio no quedará desatendido y que la agrupación volverá a estar operativa de cara al próximo periodo estival con nuevos voluntarios.
Según el documento de dimisión, la relación entre el cuerpo de emergencias y la Alcaldía se deterioró por un "silencio absoluto" de mes y medio ante las peticiones de reunión de coordinación. La Jefatura también denunció que el primer edil cuestionó el uso de los vehículos oficiales tras haberlos avistado en el término municipal colindante de Valdemorillo, un tránsito que los voluntarios defienden como "obligatorio y necesario" para dar cobertura a la urbanización Cerro de Alarcón y realizar el repostaje en la gasolinera más cercana.
Las dependencias municipales presentan deficiencias críticas: falta de agua caliente desde hace siete meses, filtraciones y plagas de moho en los aseos, desprendimiento de techos y ausencia de techado para la flota de vehículos. Estas condiciones obligaron a suspender el convenio de prácticas con alumnos del IES Juan de Herrera de El Escorial. Los voluntarios denuncian además que se bloquearon 2.500 euros destinados a la renovación de vestuario, obligándoles a intervenir en incendios "con las extremidades inferiores desprotegidas por la falta de pantalones ignífugos".
En materia presupuestaria, el coordinador desmentió las cifras municipales de entre 14.000 y 17.000 euros anuales, asegurando que la inversión real en lo que va de 2026 asciende a "unos 1.500 euros", desglosados en 800 euros de combustible y 700 euros en concepto de manutención. Los voluntarios subrayan que en los últimos cuatro años han acumulado 15.700 horas de servicio efectivo de carácter totalmente altruista.
El portavoz de la oposición La Alternativa, Javier Casado, respalda la versión de los voluntarios y denuncia que el equipo de Gobierno ocultó las cartas de dimisión al resto de la Corporación Local. Ha calificado de "maltrato" la situación de la agrupación y ha revelado que sus integrantes debían aportar sus propios datos móviles para disponer de conexión a internet en la base. Desde la oposición se advierte de la "extrema gravedad" que supone la pérdida de este recurso en un municipio de gran extensión forestal donde el tiempo de respuesta de una ambulancia externa se dilata "hasta los 40 minutos".