Madrid inicia el proceso para proteger el Cáliz de Cisneros y una Salzillo

Madrid inicia el proceso para proteger el Cáliz de Cisneros y una Salzillo

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

La Comunidad abre expedientes para declarar Bien de Interés Cultural el Cáliz de Cisneros del Convento de Colmenar de Oreja y una escultura de la Virgen de la Merced atribuida a Francisco Salzillo.

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha los expedientes para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Bien Mueble Individual, el Cáliz de Cisneros del Convento de Agustinas Recoletas de Colmenar de Oreja y una escultura de la Virgen de la Merced atribuible a Francisco Salzillo y Alcaraz. Las resoluciones, publicadas en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), abren el procedimiento de protección para ambas piezas.

El cáliz es una obra anónima de platería española realizada en plata en su color y parcialmente dorada, elaborada mediante técnicas de fundido, cincelado, grabado, dorado, repujado y filigrana. Mide 21 por 17,4 por 10,5 centímetros y goza de buen estado de conservación. La pieza se data entre 1492 y 1517 y está vinculada al cardenal Cisneros.

La copa presenta la inscripción eucarística "hic est sanguinis meus novi et eternit" en letras góticas. Su pie, dividido en ocho campos, incluye el escudo jaqueado del cardenal Cisneros, elemento determinante para situar la obra antes de 1517, año en que falleció el prelado. El expediente recuerda que Francisco Ximénez de Cisneros, nacido en Torrelaguna en 1436, fue confesor de la reina Católica, arzobispo de Toledo, cardenal y regente de Castilla.

La presencia del escudo de Cisneros sugiere que el cáliz debió realizarse en Toledo o Alcalá antes de 1517. El expediente considera más probable la segunda opción, apoyándose en referencias de archivos parroquiales de la zona que describen cálices similares. No existe documentación que permita conocer con certeza cómo llegó al Convento de Agustinas Recoletas de Colmenar de Oreja, aunque la hipótesis recogida apunta a que, tras la muerte del prelado, pudo pasar a sus herederos y ser adquirido posteriormente por los Cárdenas, quienes habrían modificado el astil para introducir su propio escudo antes de donarlo.

La Comunidad de Madrid subraya el carácter excepcional del cáliz por su categoría artística, su calidad y su originalidad de diseño. El BOCM destaca la planta octogonal del pie, el peculiar diseño del nudo y, especialmente, la redecilla de la subcopa, considerada una solución singular dentro de la platería castellana de comienzos del siglo XVI.

El documento vincula la pieza al denominado 'estilo Cisneros', propio de una etapa de hibridación artística del primer tercio del siglo XVI en la que se funden elementos del último gótico, rasgos de tradición mudéjar y decoración vegetal cercana a repertorios renacientes. El expediente subraya que se trata de una de las tres únicas obras de orfebrería religiosa de las que puede indicarse que fueron encargo directo del cardenal Cisneros, junto con la custodia portátil de Aimeric y la custodia de asiento de la catedral de Toledo, de Arfe.

Por otro lado, la Comunidad ha iniciado los trámites para proteger como BIC la escultura de la Virgen de la Merced, atribuible a Francisco Salzillo y Alcaraz. Se trata de una talla de madera policromada, dorada y estofada, con corona de plata para la Virgen y sandalias del mismo material para el Niño. Mide 72 por 38 por 37 centímetros, está datada en el siglo XVIII y presenta buen estado de conservación.

La obra apareció en el mercado del arte madrileño en 2025. Su protección se impulsa a instancias de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, tras una Orden Ministerial de 22 de septiembre de 2025 que declaró la pieza inexportable como medida cautelar.

La talla no está firmada, pero el expediente sostiene que sus caracteres estilísticos permiten relacionarla "casi con seguridad" con Salzillo y su taller. Entre los rasgos identificados figuran la abundancia de pliegues, las aristas redondeadas, la policromía vibrante, el pequeño formato propio de la estética rococó, la dulzura de las expresiones y el gusto por lo pequeño y precioso. El expediente establece paralelismos con otras obras relacionadas con el escultor murciano, como la Virgen del Socorro de la catedral de Murcia o la Virgen del Carmen de Orihuela.

El documento añade que se trata de la única Virgen de la Merced conservada hasta la fecha que puede relacionarse con la producción de Francisco Salzillo y Alcaraz y que responde a una iconografía poco común en la obra del escultor. La pieza presenta buen estado de conservación, aunque faltan algunos dedos y se aprecian huellas de intervenciones previas.