fbpx

El Hospital Universitario del Sureste alcanza las 100.000 dosis de vacunas administradas

 El Hospital Universitario del Sureste alcanza las 100.000 dosis de vacunas administradas

El Hospital Universitario del Sureste ha alcanzado las 100.000 dosis de las vacunas contra el COVID-19 administradas desde que el pasado día 1 de mayo se incorporó a la estrategia de vacunación de esta enfermedad.

En menos de siete meses ha conseguido batir un récord de vacunas inoculadas y, por tanto, de personas inmunizadas en la zona, un hito ante el que ha trasladado su agradecimiento a sus trabajadores, "que se han implicado totalmente" y a los ciudadanos que "han hecho posible este logro", ha indicado el centro en un comunicado.

Igualmente, ha transmitido un reconocimiento especial a los ayuntamientos de la zona de influencia, pero fundamentalmente da las gracias al de Arganda del Rey por la ayuda prestada en esta campaña. "El Consistorio se involucró en la inmunización de la población mediante la instalación de una carpa que protegía del sol y la lluvia a las personas que esperaban a la intemperie", ha recordado para destacar que se facilitara así "tanto el trabajo del centro como el bienestar de los ciudadanos".

El centro hospitalario habilitó dos áreas diferenciadas entre sí para llevar a cabo la vacunación de la población sin interferir en la actividad diaria del hospital. Una de ellas estaba dirigida a la vacunación de pacientes de riesgo y se ubicó en la segunda planta del centro, cerca del salón de actos, con entrada directa por la calle de la parte posterior del hospital.

El punto de vacunación masiva se situó en la sala de extracciones, lugar amplio y con espacio suficiente para realizar la vacunación y la espera posterior, así como llevar a cabo el control de llegada y la entrega de los datos de la vacunación. La puerta del punto de vacunación, convenientemente indicada con un gran cartel, está situada junto a la entrada general del centro.

Toda la organización de la vacunación masiva permitió habilitar dos circuitos, de entrada y salida, que posibilitaban compaginar la actividad del hospital con la vacunación, hecho que permitió actuar de lunes a viernes con total normalidad.