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Ni truco ni trato

Ni truco ni trato

El ministro de Inclusión y Seguridad Social no va a pasar a la historia económica de este país. Escrivá era uno de los ministros del gobierno de Pedro Sánchez que estaban llamados a dar tranquilidad, solvencia y profesionalidad.





Y nada más lejos de la realidad. Cierto que cuando trabajaba en el servicio de estudios del BBVA y más tarde en la presidencia de la AIReF sus trabajos eran reconocidos. Tanto los que hacían referencia al sistema público de pensiones como al gasto público. Sin embargo, nada de lo que pensaba hace apenas unos años ha conseguido llevarlo a la práctica. En realidad, ni siquiera sus conocimientos sobre ambas materias han sido debatidos, ni parece que sus tesis recomendadas ante el gobierno al que pertenece. Se diría que se ha mimetizado con el ambiente general de ineptitud que domina el Consejo de Ministros o ha perdido la memoria y su capacidad crítica.

Unos cuantos datos avalan esta afirmación. La respuesta del Ingreso Mínimo Vital no ha llegado ni a la mitad de las personas que había comprometido. La reforma del sistema público de pensiones se ha quedado en poca cosa, sus planes de pensiones de Empleo, según ha revelado un estudio de KPMG, no lo conocen ni el 30% de las empresas, cuando el objetivo del ministro es que 10 millones de trabajadores tengan en unos años un plan de previsión para la jubilación. Ni siquiera es capaz de convencer a los que pudiendo jubilarse sigan trabajando (ingresando, cotizando y pagando impuestos) y compatibilizarlo con el cobro de la pensión. De hecho, según un estudio del BBVA, España está también en esto a la cola de los países de la OCDE. Tan sólo un 0,3% de los hombres y el 1,8% de las mujeres entre 60 y 69 años en España combinan la percepción de una renta salarial con una pensión. En resumen, poco más de 67.000 pensionistas.

Asimismo , según se conoció hace unos días, la eurodiputada de Ciudadanos, Eva Poptcheva, acusa al PSOE de intentar mediante una enmienda que la reforma del sistema de pensiones se diluya, a pesar de ser un compromiso del Gobierno con Bruselas. Un compromiso, hay que recordar, que debe cumplirse para seguir recibiendo fondos europeos y para impedir que se ponga en jaque la credibilidad de la Economía española. En fin, que el sistema hace aguas teniendo en cuenta el monto mensual que supone ya el coste de las pensiones, la subida de este año con el IPC y la pronta llegada a la jubilación de los "boomers". El agujero se agranda, los prestamos del Estado son millonarios y Escrivá sigue sin dar respuestas convincentes y acertadas.