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Una buena educación hace descender el consumo de cannabis

Una buena educación hace descender el consumo de cannabis

El consumo de cannabis sigue siendo uno de los miedos de este siglo XXI, sobre todo, para los padres. En este siglo 2022 los adolescentes siguen siendo futuros consumidores de esta sustancia psicotrópica. Año tras año aparecen estudios que muestran el aumento o descenso del consumo, por este motivo, a continuación les vamos a mostrar los números que ha compartido el Ministerio de Sanidad en España





Los números arrojan una afirmación que apunta claramente a la concienciación de que estamos hablando de una sustancia nociva, en el curso 2004, el 88,7% de los alumnos consideró que el consumo habitual de cannabis podía afectar notablemente la salud. En cuanto a la percepción de la disponibilidad, el 61,1% pensaba que es fácil o muy fácil adquirir cannabis en un plazo de 24 horas. En 2021 esta percepción experimentó un descenso respecto a 2019, situándose en niveles de 1998.

Es curioso el dato que arrojan los números durante la época de pandemia por la COVID-19, el consumo de cannabis disminuyó en la población de 15 a 64 años del 7,8%, (10,6% en hombres y 4,9% en mujeres) antes de la pandemia al 6,5% (8,5% en hombres y 4,4% en mujeres) durante la pandemia. Durante la pandemia el descenso de consumo fue más importante entre los hombres jóvenes que, no obstante, fueron los mayores consumidores. Uno de los principales motivos para este descenso fue que la gente no podía salir de sus hogares con normalidad, pero otro fue el estrés laboral o de los estudiantes descendió notablemente al poder realizarlo desde su propia casa. 

Como expusimos anteriormente, y estando de acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses  llevando a cabo en el año 2020, la movilidad vial se vio reducida como consecuencia de la pandemia causada por el virus, lo que produjo un descenso en el número de accidentes de tráfico y, por tanto, de víctimas mortales, alcanzando un mínimo histórico de 873 fallecidos a 24 horas del siniestro en vías interurbanas, lo que supuso un descenso del 21% con respecto al año 2019.

Es muy llamativo este dato que ofrecemos a continuación, entre los 597 conductores fallecidos en accidentes de tráfico y sometidos a autopsia, 120 dieron positivo a drogas. De ellos, el 60,8% dio positivo a cocaína y el 53,3% a cannabis.

Si nos centramos en los números que arrojan las encuestas sobre el consumo del cannabis entre los estudiantes las cifras no son tan negativas como se podía creer ya que En 2021, la prevalencia del consumo de cannabis alguna vez en la vida fue de un 28,6%, rompiendo la tendencia ascendente iniciada en 2016. El 22,2% de los estudiantes reconoció haberlo consumido en el último año, y en cuanto al consumo más reciente, es decir, en los últimos 30 días, la prevalencia fue del 14,9%. El 1,6% se declaró consumidor diario de cannabis. La prevalencia de consumo en los 4 periodos de tiempo registró una bajada importante, superior a los 4 puntos porcentuales, con respecto a 2019.

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Una de las claves para que descienda el consumo es la percepción del riesgo que da idea de en qué medida los estudiantes piensan que una determinada conducta puede ocasionar problemas. En este sentido, el riesgo asociado al consumo se comporta como un elemento protector frente al consumo y constituye un freno al mismo, especialmente en estudiantes que se planteen probar cannabis.

La clave para no consumir sustancias prohibidas está en la base, en la educación de los jóvenes recibida por su familia y en los centros educativos. A la hora de valorar la importancia que pueden tener diversas medidas o acciones para intentar resolver el problema de las drogas casi todos los alumnos de 14 a 18 años están de acuerdo en que lo prioritario es la educación en el ámbito escolar (96,3%), el tratamiento voluntario a consumidores (94,9%) y el control policial y aduanero (92,4%).

No es baladí que, como exponemos con anterioridad, la educación juega un papel crucial a la hora de no consumir cannabis. Las actividades o las costumbres que puedan llevar a cabo nuestros hijos serán proporcionalmente equivalente a la probabilidad del consumo de estos. Los alumnos que salen por la noche con los amigos, visitan páginas solo para adultos en internet, no leen libros por diversión y no tienen otros hobbies, cuentan con mayores prevalencias de consumo de cannabis en los últimos 12 meses.

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Rendimiento escolar

Por último les mostramos el comportamiento de nuestros hijos en lo que se refiere a los centros educativos, cuando se observan los rendimientos académicos en función del consumo de cannabis se percibe que la proporción que saca habitualmente notables o sobresalientes es bastante mayor en el grupo que no consumió cannabis en el último mes (52,9%) frente al grupo que sí consumió cannabis (35,2%).

Por lo tanto, el consumo de cannabis perjudica el rendimiento de los más jóvenes en los institutos, centros de FP y universidades.

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