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Jesús Santos trata de impedir futuros cambios en la empresa pública de servicios que dirige en Alcorcón tras las elecciones municipales

Jesús Santos trata de impedir futuros cambios en la empresa pública de servicios que dirige en Alcorcón tras las elecciones municipales

Jesús Santos, segundo teniente de alcalde del ayuntamiento Alcorcón y presidente de la empresa pública de servicios de Alcorcón (Esmasa), además de coordinador de Podemos en Madrid, a seis meses de las elecciones, y ante las últimas encuestas publicadas que dan la victoria al candidato por el Partido Popular, Antonio González Terol, se ha apresurado a boicotear las futuras decisiones que el Consejo de administración de la entidad pueda tomar tras las elecciones municipales previstas para el próximo 28 de mayo.

Santos, condenado por hacer una huelga abusiva en Alcorcón en el año 2014 cuando era operario en esta empresa, ha firmado un preacuerdo con UGT para incluir a los sindicatos dentro del Consejo de administración, dado que se avecinan “momentos de gran incertidumbre y cambio”.

El presidente de esta empresa pública, que supone un gasto de más de 30 millones de euros anuales para un Ayuntamiento con una deuda de 166 millones de euros, con la excusa de “democratizar” las decisiones que se toman en la empresa, algo que ya ocurre puesto que los concejales electos son los consejeros del consejo de administración distribuidos de forma proporcional a su representación en el pleno, pretende incluir a los sindicatos en el consejo de administración para tener “mayoría” y garantizar así el bloqueo a cualquier decisión futura que pueda tomarse pasado el 28 de mayo de 2023.

No es la primera vez que Santos usa su posición como concejal para bloquear el buen funcionamiento de los servicios públicos, una vez que en 2018 y 2019, durante el gobierno del popular David Pérez, su partido votaba en contra a la adquisición de contenedores o de vehículos de recogida de residuos para perjudicar la calidad de los servicios públicos con el objetivo de perjudicar electoralmente al alcalde.

Y aunque han pasado 8 años de la salvaje huelga de basuras que organizó Jesús Santos por la firma de un convenio con Ecovidrio (que en nada afectaba a la plantilla y a sus condiciones, y que él a día de hoy mantiene como presidente), los vecinos aún recuerdan la virulencia de la huelga durante casi un mes y que provocó un problema de salud pública.

Al igual que hiciera el alcalde socialista Cascallana, el ex alcalde socialista que gastó casi 200 millones de euros en el CREEA, un edificio aún sin acabar y que sigue en desuso en Alcorcón, que días antes de perder las elecciones blindó los contratos de todos los trabajadores con indemnizaciones de 100 días por año trabajado en caso de despido, hoy Jesús Santos pretende ”condicionar” las decisiones de los futuros gobiernos legítimos ante el probable vuelco electoral que dará la victoria al candidato del Partido Popular, Antonio González Terol, en las próximas elecciones.

Antonio González Terol ha querido señalar al respecto que “al único que deben tener miedo los vecinos de Alcorcón y los trabajadores de Esmasa son a aquellos que solo miran por los intereses de sus amigos y familiares y no por los intereses de los empleados y los vecinos. Al único que se debe tener miedo es a aquellas personas que no creen que deben ser los vecinos de Alcorcón quienes decidan al destino de la ciudad. A los únicos a los que se debe tener miedo son a los que han arruinado a Alcorcón, no pagaban las nóminas y no cumplían con los proveedores. A los únicos a los que se debe tener miedo es a los directivos sin experiencia y arbitrarios, no a los que queremos hacer mejor las cosas, resultados y una gestión eficiente de los recursos de todos los vecinos”.