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Encuentran un manual religioso del XVI en una biblioteca del CSIC

Encuentran un manual religioso del XVI en una biblioteca del CSIC





Es un breve manual del siglo XVI para clérigos y fue escrito por el canónigo Pedro Fernández de Villegas, de Burgos. Esta maravilla ha aparecido en los fondos de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás, del Centro de Ciencias Humanas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Este libro, único en el mundo, es un manual para el entendimiento de los sacramentos escrito en torno a 1510 y aunque no se imprimió en el siglo XV, el ejemplar tiene las características de un incunable (como se denomina a los libros impresos entre el año 1450, cuando se inventó la imprenta, y el 1 de enero de 1501).

El ejemplar -del que se tenían noticias por las obras de referencia especializadas- se puede consultar libremente en Internet en el portal Simurg, fondos digitalizados del CSIC.

Descrito en el catálogo colectivo de la Red de Biblioteca y Archivos del CSIC y en el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico (CCPB), el libro ha sido localizado gracias a la colaboración entre la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC y el CCPB, del Ministerio de cultura y deporte.

Se trata del Flosculus sacramentorum editus a Petro fernandi de villegas…: in quo quicquid ex sacramento scire clericum aportet brevissime continetur, obra escrita en latín con temática religiosa.

El manual, que está incompleto entre los folios 2 y 22, está escrito en letra gótica, con un promedio de 36 líneas por folio y cuenta, como único adorno, con sus iniciales grabadas xilográficamente.

La obra se encuentra encuadernada con otras en un volumen facticio, lo que había impedido su correcta identificación hasta el momento.

Los principales manuales de referencia de obras antiguas la describían como un ejemplar incompleto, único conocido, y cuyo pie de imprenta sitúa la edición en Logroño (La Rioja), en la imprenta de Arnao Guillén de Brocar, en torno al año 1510.

El ejemplar pertenecía a Monseñor Teófilo Ayuso Marazuela, colaborador del CSIC desde 1940 a 1962, y cuya biblioteca y archivo fueron legados al organismo investigador.

Para la directora de la Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación (URICI) del CSIC, Agnès Ponsati, este hallazgo demuestra "la importancia de la colaboración institucional, y se enmarca en la evidente necesidad de profundizar en el conocimiento del patrimonio documental y de su digitalización para el avance de la ciencia y para su acceso por cualquier persona que lo requiera".