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El precio del pan se dispara en nuestro país

El precio del pan se dispara en nuestro país

El precio de los productos de primera necesidad es uno de los indicadores principales para demostrar cuál es nivel económico en nuestro país. A principios de los dosmiles el precio del pan se cuantificaba en pesetas y estaba en torno a 40 o 50 pesetas. Al cambio sería algo así como 30 céntimos. En la actualidad estamos hablando de que una barra de pan cuesta 75 céntimos, unas 125 pesetas. La inflación ha aumentado, como es normal, pero el cambio da vértigo. 





Este dato es preocupante, pero lo es aún más la calidad del pan que consumimos en nuestro país. Tan importante es la fabricación y consumo del pan que la ley se modificó este año 2022. El pan y los panes especiales están regulados por la legislación horizontal armonizada de la Unión Europea en materia alimentaria, y por el Real Decreto 1137/1984, de 28 de marzo, por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-Sanitaria para la Fabricación, Circulación y Comercio del Pan y Panes Especiales.

Las numerosas modificaciones que ha tenido la Reglamentación Técnico-Sanitaria del pan y panes especiales, y, por otro lado, la evolución tecnológica experimentada por el sector de la fabricación y comercialización de estos productos desde su publicación, así como los cambios en las tendencias de consumo, recomiendan realizar una profunda revisión de la misma, incluyendo definiciones de nuevos productos, como los panes elaborados con masa madre que, a pesar de ser elaborados de acuerdo con las prácticas habituales, no se habían definido ni incluido en la anterior normativa, siendo una característica actualmente valorada por el consumidor.

221110 panEl consumo de pan en los hogares españoles sufre una contracción progresiva desde el año 2008 tal y como puede observarse en el gráfico superior. Este hecho, se debe fundamentalmente como consecuencia del retroceso en la compra de pan fresco, tendencia que se ve interrumpida durante el año 2020, año más impactado por la pandemia mundial del coronavirus, que lleva a la población a permanecer durante más tiempo en el hogar, incrementando su consumo de la categoría. Pero esta caída se retoma en 2021 con la progresiva vuelta a la normalidad.

Uno de los grandes problemas de las últimas fechas es la aparición, como recoge el BOE, de nuevos tipos de pan, el más demandado es el llamado de masa madre. La descripción de este tendría dos acepciones: 

Masa madre de cultivo: es la masa activa compuesta por harina de trigo u otro cereal, o mezclas de ellas, y agua, con o sin adición de sal, sometida a una fermentación espontánea acidificante cuya función es asegurar la fermentación de la masa de pan. La masa madre contiene una microflora acidificante constituida esencialmente por bacterias lácticas y levaduras salvajes.

Asimismo, puede deshidratarse si tras su hidratación contiene una flora viva de bacterias lácticas y levaduras que asegure la fermentación de la masa de pan.

Masa madre inactiva: es la masa madre en la cual los microorganismos se encuentran en estado fisiológicamente inactivo, por haber sido sometida a un tratamiento de secado, pasterización o equivalente, pero que conserva propiedades organolépticas que mejoran la calidad de los productos finales.

El consumo medio aproximado realizado por los individuos residentes en España de pan a cierre de año 2021 ha sido de 30,07 kilogramos, un 8,3 % menos que en el año anterior, el equivalente a dejar de consumir 2,71 kilos menos por persona y periodo de estudio.

Si tenemos en cuenta el medio plazo y tomamos como referencia el año 2013, la caída de la categoría de pan es de un 17,6 %, siendo el responsable directo de la caída de la categoría el pan fresco normal, con un descenso del 25,4 %. Por su parte, aumenta la compra de pan integral un 5,2 % si bien, debido a su peso dentro de la categoría, no es lo suficiente para hacer crecer el mercado. También, se produce un aumento en la compra doméstica de pan industrial, ya sea fresco o seco, aunque de igual manera no se produce de manera que sea lo suficientemente significativa para hacer crecer el mercado.

Para finalizar, podemos decir que la calidad del pan en este 2022 es bastante peor que la que consumían nuestros padres y esto está obligando a la gente en nuestro país a consumir menos pan.