fbpx

Comunidad de Madrid

5.94°C
Broken Clouds Humedad: 92%
Martes
8.04°C / 9.57°C
Miércoles
8.43°C / 11.74°C
Jueves
7.7°C / 11.16°C
Viernes
8.51°C / 11.23°C
Sábado
5.06°C / 8.68°C
Domingo
2.89°C / 5.36°C
Lunes
2.87°C / 4.55°C

El mechón blanco en la cabeza de Sánchez

El mechón blanco en la cabeza de Sánchez

Anda el PSOE estos días ensayando un gesto festivo para conmemorar que hace cuarenta años -el próximo día 28 se cumplen- Felipe González ganó las elecciones para el socialismo por primera vez en casi medio siglo.





Ahora, Pedro Sánchez, con indudable habilidad para 'reconquistar' la aquiescencia de González, se aferra a la imagen icónica del que hoy es el máximo representante del 'espíritu del 78' para ayudarse en la construcción de una imagen de estadista. Y Felipe, gesto serio, lo permite, porque, como me dijo un día, "aunque no te lo creas, yo soy militante del PSOE".

Dentro de nueve días, el partido fundado por Pablo Iglesias Posse en 1879 celebrará un gran 'mitin de unidad' en Sevilla, precisamente en la Sevilla de los ERE, para conmemorar esas cuatro décadas transcurridas, de las cuales el PSOE ha gobernado casi veinticinco años. Será, como han sido otros homenajes previos a esta 'cumbre' sevillana, un acto dedicado a realzar los logros y realizaciones -que no han sido pocos- y a olvidar algunas trapisondas, de las que o queda ya poco rastro -los GAL, Filesa, los espionajes que hicieron dimitir a Serra, a García Vargas y a Manglano- o se trata, como en los casos Chaves y Griñán, de aparcarlos diluidos en las brumas.

Llama la atención el hecho de que sea Sevilla, epicentro de los ERE, donde tenga lugar este mitin conmemorativo, que trata de servir de arranque a una ofensiva preelectoral del partido actualmente en el gobierno. Es evidente que los socialistas quieren 'reconquistar' Andalucía, granero de votos y de escaños y sin la cual es muy difícil ganar unas elecciones generales. Eso, sin contar con que una derrota en la capital andaluza en las municipales sería un serio varapalo para un PSOE con malas perspectivas en Madrid, en Valencia y en las principales capitales, con la excepción quizá de Barcelona.

El PSOE está, sí, de fiesta estos días, pero el horizonte, y lo demuestra ese mechón blanco en la cabeza de Sánchez, que hace un año no existía, está sometido a un duro estrés. Demasiados frentes se le acumulan, y eso también queda patente en los encontronazos parlamentarios recientes. Y en ese súbito copo de nieve en lo alto de la cabeza presidencial. Exceso de agobio, te dicen los especialistas a los que les preguntas por esa cierta transformación física de algunos dirigentes políticos e institucionales. Y no, no es un mechón teñido, cosa que sí hizo González en la campaña electoral de 1979 para parecer más 'maduro': se tiñó las sienes de blanco, y así aparecía en la publicidad electoral de su partido.

No es que Sánchez, más allá de sus errores puntuales, que son bastantes, esté gobernando mal, me reconocía incluso un significativo alto cargo del PP de Andalucía, desde donde esto escribo; seguramente Feijoo, cuando gobierne, hará cosas parecidas, porque es lo que ordena Bruselas y la coyuntura no tiene precedentes de los que aprender. Pero es que Sánchez hace lo que hace sin despertar las simpatías de una mayoría de ciudadanos, agregaba mi interlocutor. Si uno observa detenidamente las 'tripas' de las más recientes encuestas, incluyendo la algo 'triunfalista' del CIS, puede detectar esta falta de empatía, aunque erróneo sería afirmar que Sánchez (y el PSOE) se han quedado sin apoyos. Es, simplemente, que el 'gobierno de la gente' puede que gobierne para la gente, pero sin contar con la gente. Y eso, al final, pesa en las urnas, y no hay conmemoración de 'prietas las filas' que lo evite.