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La Guardia Civil responsabiliza a la cúpula de ETA del atentado de Santa Pola

La Guardia Civil responsabiliza a la cúpula de ETA del atentado de Santa Pola

La Guardia Civil ha responsabilizado a los seis exjefes de ETA que integraban el Comité Ejecutivo de la banda del atentado que la organización perpetró el 4 de agosto de 2002 y que acabó con la vida en Santa Pola (Alicante) de un hombre de 57 años y de una niña de seis años hija de un agente de la Benemérita.





En un informe de 312 páginas remitido al Juzgado Central de Instrucción Número 6, y , el Instituto Armado sostiene que la 'ZUBA' - la cúpula de ETA_pudo "haber evitado el desenlace" haciendo valor la "posición de mando que ostentaban dentro de la organización terrorista y su amplia capacidad de actuación".

De esta forma, los agentes de la Benemérita señalan de forma directa a los seis jefes etarras en el momento del ataque: Juan Antonio Olarra Guridi, alias 'Juanvi'; Ainhoa Múgica, alias 'Olga'; Félix Ignacio Esparza, alias 'Navarro'; Mikel Albisu, alias 'Mikel Antza'; Ramón Sagarzazu, alias 'Ramontxo', y María Soledad Iparraguirre, alias 'Anboto'.

Todos ellos fueron imputados el pasado mes de julio por el instructor, Manuel García Castellón, al considerar que se encontraban en el máximo escalafón de la banda al cometerse el atentado. Fue precisamente el juez el que solicitó a la Guardia Civil la elaboración de este informe, en el que se ahonda en las funciones desempeñadas por cada uno de los investigados.

En este sentido, los agentes dejan claro que "la decisión de llevar a cabo el atentado contra la casa cuartel de Santa Pola no pudo ser tomada por un miembro concreto o aislado" del Comité Ejecutivo, "sino que debió requerir del consenso y de la toma de una decisión colegiada por todos los integrantes".

"PLENAMENTE CONSCIENTES"

"El alcance, la repercusión y las consecuencias de una acción terrorista como la cometida contra el citado acuartelamiento, el cual era habitado además de por agentes de la Guardia Civil, también por sus respectivas familias (entre ellos menores de edad), así lo requería", sostienen.

Así las cosas, el informe destaca que todos ellos eran "plenamente conocedores de la intención de volar el cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, ya no solo por haber seguramente decidido, planificado y ordenado la acción, sino porque además se responsabilizó de su materialización a través de un medio de comunicación social poco después de llevarlo a cabo y de la elaboración del comunicado justificando la acción terrorista".

Los ahora exjefes de la banda, incide la Guardia Civil, eran en ese momento "plenamente conscientes de que tenían a su alcance los medios para hacer cesar esa situación y su posible resultado final: la muerte de personas inocentes".

Los agentes destacan también el hecho de que, según la sentencia condenatoria de la Audiencia Nacional, los autores materiales del atentado, Oscar Celarain y Andoni Otegui, cometieron la acción terrorista mediante la utilización de un vehículo y una carga explosiva (incluso reforzada) que les fue facilitada por sus responsables en Francia, con conocimiento y siguiendo las instrucciones recibidas de la "dirección" de ETA.

El fallo condenó en 2012 a 843 años de cárcel a los 'Iosu' y 'Peio', ambos integrantes del comando Argala, al considerar probado "sin ningún género de duda" que fueron los autores del atentado de Santa Pola.

"BASTANTE IMPROBABLE" QUE LA ZUBA NO DIESE ÓRDENES

A pesar de que ellos fueran el brazo ejecutor, la Guardia Civil explica que "se considera bastante improbable que una acción terrorista de la entidad de la llevada a cabo" en Santa Pola "fuese materializada por el comando Argala sin que mediase con anterioridad una decisión y una planificación previa, así como unas órdenes concretas y específicas, emanadas de la principal estructura directiva de ETA".

"Los miembros del Comité Ejecutivo de ETA, de su ZUBA, no realizaron ningún acto para que los miembros del comando Argala no colocasen el coche-bomba contra la casa cuartel de Santa Pola, habiendo podido hacerlo por su capacidad de mando dentro de la organización, de sus principales aparatos y de sus comandos", añade el informe.

Y es que, continúa, el citado comando "no materializó el atentado por propia iniciativa, sino que lo realizó siguiendo las órdenes y con la autorización expresa de sus superiores, los integrantes" de la ZUBA, "quienes además les facilitaron los medios materiales (los explosivos y el vehículo utilizado como coche-bomba) para llevarlo a cabo".

LAS FUNCIONES DE LOS SEIS EXJEFES ETARRAS

En su informe, la Guardia Civil también desgrana cuáles eran las funciones de los seis imputados. 'Mikel Antza', señala, era responsable del aparato político de la banda, encargándose de elaborar las directrices políticas e ideológicas que posteriormente se proyectarían hacia todos los militantes.

'Anboto, que también colaboraba con 'Mikel Antza' en las citadas labores, se hacía por su parte cargo de las finanzas de la organización, del control y gestión del denominado impuesto revolucionario, así como de la gestión de los zulos de la organización terrorista.

'Juanvi' y 'Olga', que fueron detenidos ocho días antes del atentado, ejercían hasta esa fecha labores de responsabilidad en el aparato militar. Eran los encargados de "señalar o determinar los potenciales objetivos sobre los que tenían que materializar acciones terroristas los integrantes de los comandos, y de facilitar los medios necesarios para llevarlos a cabo, entre ellos el armamento de dotación del comando", apunta el Instituto Armado.

'Navarro', por su parte, habría participado como responsable del aparato logístico "en la toma de la decisión y en la impartición de las órdenes necesarias para la facilitación de los medios utilizados por el comando Argala" para perpetrar el atentado en Santa Pola. La Guardia Civil también señala en el mismo sentido a 'Ramontxo', responsable del aparato internacional de la banda.

El magistrado, que recibió este informe el pasado 26 de septiembre, toma este mismo lunes declaración por videoconferencia a los seis exjefes etarras a los que imputó el pasado mes de julio, cuando ya acordó llamarles a sede judicial.

LA REAPERTURA DEL SUMARIO

En marzo, el magistrado reabrió el sumario sobre el atentado contra la casa-cuartel de Santa Pola e instó a la Guardia Civil y la Policía Nacional para que le remitieran todos los datos sobre los integrantes de la cúpula de ETA en el momento de los hechos. El Juzgado acordó abrir diligencias previas tras la querella presentada por la Asociación Dignidad y Justicia (DyJ) contra los seis jefes de la banda terrorista que presuntamente componían entonces la ZUBA.

García Castellón justificó su decisión por existir "nuevos elementos o circunstancias a valorar" que pueden guardar "directa vinculación con los hechos iniciales que motivaron" la apertura del proceso penal. "En el presente caso, esa vinculación o relación es palmaria, atendiendo a las circunstancias fácticas expresadas en los hechos de esta resolución, así como a las diligencias de investigación policial que se presentan (y en su momento se aportaron) para incoar la causa penal", aseguró en un auto.