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Cerca de 7.000 personas en la cárceles madrileñas, donde trabajan 3.575 profesionales

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Cerca de 7.000 personas en la cárceles madrileñas, donde trabajan 3.575 profesionales

Madrid es la segunda comunidad autónoma española, después de Andalucía, que alberga un mayor número de centros penitenciarios y de inserción social, con un total de 6.984 personas internadas y donde trabajan 3.575 profesionales.

La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Mercedes González, ha participado jueves en la entrega de condecoraciones de la Administración Penitenciaria, con motivo de la festividad de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias.

La entrega colectiva de menciones y medallas ha tenido lugar en el salón de actos del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, y ha contado también con la intervención del secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González.

Durante su discurso, González ha transmitido el reconocimiento de la sociedad madrileña a quienes trabajan en la Administración penitenciaria y a cuantos colaboran con ella. Un reconocimiento que se ha plasmado en los 67 trabajadores, junto a diversas entidades, que han recibido las menciones y medallas, galardones con los que se reconoce la labor de personas que dedican su vida a las instituciones penitenciarias, así como a los que ayudan a la administración penitenciaria en su delicada labor.

SIETE GRANDES CÁRCELES

"Como saben, Madrid es una región intensamente comprometida con el medio penitenciario en todos sus aspectos. Somos la segunda comunidad autónoma, que alberga mayor número de centros penitenciarios, después de Andalucía", ha señalado la delegada del Gobierno.

En la Comunidad de Madrid radican siete grandes centros (Madrid I y II en Alcalá-Meco, III en Valdemoro, IV en Navalcarnero, V en Soto del Real, VI en Aranjuez, y VII en Estremera), asimismo de tres grandes Centros de Inserción Social independientes: el CIS Melchor Rodríguez en Alcalá de Henares, el Josefina Aldecoa en Navalcarnero y el Victoria Kent en la ciudad de Madrid; más un centro de madres, la unidad Jaime Garralda, vinculado al CIS Victoria Kent.

Asimismo, existen tres Servicios de Gestión de Penas y Medidas Alternativas, ubicados en cada uno de los Centros de Inserción Social, que gestionan cada año 6.000 sentencias de trabajos en beneficio de la comunidad y realizan, entre otros, distintos programas de violencia de género o seguridad vial, en los que participan cerca de 2.000 personas, así como programas de digitalización básica para internos en tercer grado, para ayudarles a superar la denominada brecha digital.

POBLACIÓN RECLUSA Y REINSERCIÓN SOCIAL

Todas estas infraestructuras albergan un total de 6.984 personas internadas, de las que 695 son mujeres, según los datos ofrecidos hoy por la delegada del Gobierno en Madrid.

"Para desempeñar los cometidos penitenciarios en la región, contamos con un total de 3.575 profesionales, lo que supone una dotación de 1.991 funcionarios, 1.249 funcionarias, 119 trabajadores laborales y 216 trabajadoras laborales, que desempeñan un papel básico para la consecución del primer objetivo de nuestra administración penitenciaria: devolver a la sociedad mejores personas de lo que eran cuando ingresaron en prisión, ya que, gracias al trabajo diario del personal de Instituciones Penitenciarias, muchas reclusas y reclusos logran superar los problemas, carencias y limitaciones personales que dificultan su posterior reinserción en la sociedad como ciudadanos de pleno derecho", ha destacado González.

Ha finalizado su intervención agradeciendo la inmensa tarea de quienes trabajan en la institución penitenciaria, tanto en el medio cerrado como en el abierto, así como a cuantos intervienen en el cumplimiento y seguimiento de la penas y medidas alternativas, "ya que sin su esfuerzo sería imposible disponer de un sistema penitenciario como el actual, que se consolida día a día como un modelo penitenciario que es un referente internacional y un motivo de orgullo para nuestro sistema democrático".

"Asumís una de las funciones que más enaltecen a las democracias avanzadas, la garantía del respeto a los derechos humanos dentro del ámbito carcelario, uno de los factores que mejor indica el grado de consolidación de un sistema democrático.

Alcanzar esa meta es imposible sin la complicidad, el compromiso y la profesionalidad de los servidores públicos que trabajan en Instituciones Penitenciarias", ha concluido Mercedes González.