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Tradición e innovación conviven en la Escuela Arte 3 de orfebrería de Madrid

Tradición e innovación conviven en la Escuela Arte 3 de orfebrería de Madrid


La convergencia entre las técnicas tradicionales y la innovación es la impronta que define a la Escuela Arte 3, el único centro público de enseñanza en Madrid que profundiza en las disciplinas de la orfebrería, la joyería y platería o el esmalte artístico sobre fundición de metales.

Defender y preservar una parte importante del patrimonio cultural de España es el objetivo que persigue este rincón educativo, ubicado en el número 1 de la calle de los Estudios, en pleno centro de Madrid.

Para ello, ahonda en los procesos de trabajo clásicos sin renunciar a los métodos de trabajo contemporáneos ni a la utilización de materiales alternativos a la plata y el oro, como el papel, la madera, la cerámica o el plástico.

No resulta extraño, pues, encontrar, en plantas diferentes del mismo edificio, una sala de impresoras 3D para materializar las piezas de los bocetos y un aula de fundición de esmalte equipada con hornos que, a temperaturas propias del infierno, convierten en líquido los materiales nobles que los más de 100 alumnos del centro utilizan para sus creaciones.

Arte 3 es heredera de la antigua Escuela de Artes y Oficios de Madrid, creada en el año 1871 con el objetivo de “dar respuesta a la crisis del aprendizaje provocada por la disolución de los gremios” y ofrecer una preparación “más adecuada” a las demandas sociales que comenzaron a surgir con motivo de la Revolución Industrial, según detalla la autora Begoña Sabio en el artículo académico ‘Las escuelas de arte a través de la historia’.

El inmueble que alberga Arte 3 en la actualidad alojó antes la escuela de arquitectura de Madrid, que se trasladó a la Universidad Complutense de Madrid al inicio de la segunda mitad del siglo XX.

Fue entonces cuando se creó una nueva institución académica, la Escuela de Artes y Oficios de Madrid número 3, una de las 12 que se dedicaron a la enseñanza de disciplinas como la juguetería o la abaniquería.

A partir de los años 80, la actual Arte 3 comenzó a impartir los ciclos formativos que hoy definen su identidad en torno a tres especialidades: la joyería artística, la orfebrería y platería artística y el esmalte artístico al fuego sobre metales.

La enseñanza es “global” y permite al alumnado acudir sin nociones previas para enfocarse en las tres ramas, permitiendo una formación integral que abarca desde la teoría y la historia del arte hasta el dibujo técnico aplicado, el tratamiento y trabajo de los materiales o el uso de técnicas tradicionales y modernas en los talleres, cuenta Myriam Toledo, directora de Arte 3.

“Los alumnos aprenden las técnicas tradicionales en los tres ciclos y van trabajando, investigando, innovando sobre ellas”, subraya.

La formación comprende un primer año que abunda en las dinámicas de trabajo más clásicas y otro en el que, además del refuerzo de las técnicas, incorpora la elaboración de la personalidad en la obra, gracias al trabajo de 14 docentes que imparten clases con ratios de 15 estudiantes como máximo.

Esto es así porque, según Toledo, el objetivo es “sacar lo mejor de ellos mismos” y convertir a los aspirantes en “diseñadores-artistas” que puedan desarrollar una identidad profesional única a la hora de trabajar, tanto a nivel propio como recibiendo encargos de terceros, sean empresas o clientes particulares.

La directora defiende que la ‘vida lenta’ de Arte 3 y su idiosincrasia, basada en los mismos preceptos de trabajo a largo plazo y perfeccionamiento de la artesanía, consigue que los estudiantes, de edades dispares, puedan alcanzar un estado de “salud mental” envidiable para gran parte de la ciudadanía, sumida en el estrés inherente a la vida urbana.

Una de esas alumnas es María Ángeles, graduada en Bellas Artes. “Me fue atrayendo el mundo de la joya, sobre todo por la cuestión del volumen. Lo que es maravilloso de este oficio es que apartes de una plancha plana y eso puede cobrar volumen a través de golpes a través de metal, volteando o haciendo moldes y trabajando un material noble como es la escayola”, explica.

Vinculada desde sus inicios a la pintura, el tiempo le hizo ver que necesitaba alejarse “un poco” del arte simple y sumergirse de lleno en un proceso que primara el diseño, con la expectativa de responder a las demandas de sus clientes manteniendo su “seña de identidad”.

Arte 3 está asociada a otras escuelas artísticas europeas de lugares como Italia, Portugal, Grecia y forma parte de un programa de intercambio Erasmus que recibe a alumnado internacional.

Recientemente, el equipo del centro ha coordinado un proyecto europeo de tres años sobre joyería sostenible, incorporando materiales alternativos, que ha versado sobre los cuatro elementos de la naturaleza: la tierra, el aire, el fuego y el agua.

El resultado final se expondrá próximamente en Italia.