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Carlos Pérez Siquier, el genio invisible de la fotografía española hasta el 28 de agosto en la Fundación Mapfre

Carlos Pérez Siquier, el genio invisible de la fotografía española hasta el 28 de agosto en la Fundación Mapfre

La Fundación Mapfre hace un homenaje póstumo a la figura de Carlos Pérez Siquier, una de las grandes figuras de la fotografía española y que no siempre ha ocupado un lugar destacado en la historia, con una gran retrospectiva que revisa su peculiar y ecléctico legado.

La muestra, que se inaugura mañana y forma parte de la sección oficial de PHotoESPAÑA 2022, permanecerá abierta hasta el 28 de agosto en Madrid, con más de un centenar de imágenes.

Fundación Mapfre ha llegado a un acuerdo con la familia del fotógrafo, fallecido el año pasado, para adquirir las imágenes de la muestra y difundir la obra del artista dentro y fuera de España. Después de Madrid, la exposición viajará al Fotografie Forum de Frankfurt.

"Vamos a seguir trabajando para que su obra esté donde le corresponde", ha subrayado hoy Carlos Gollonet, comisario de la muestra. La exposición es un amplio recorrido por las seis décadas en las que Pérez Siquier (1930-2021), desde la remota Almería, avanzó muchas de las corrientes internacionales de la fotografía.

Pérez Siquier fue siempre un artista en la periferia, vivió toda su vida en Almería donde pronto se convertiría en la figura más destacada de AFAL (la Asociación Fotográfica Almeriense), un grupo de aficionados que, contra todo pronóstico, rompió las normas del género de la época y se convirtió en el motor de la nueva fotografía española de su tiempo.

"La Chanca" (1956), uno de sus primeros trabajos en blanco y negro, es un peculiar retrato del popular barrio almeriense del mismo nombre. La mirada de Pérez Siquier, entonces profundamente neorrealista, se fija en la dignidad de las gentes del humilde arrabal, con escenas cotidianas que reflejan "una profunda admiración" por sus habitantes".

Aquel trabajo y otros similares se difundieron a toda España a través de la revista AFAL, insuflando aires de renovación a toda una nueva hornada de jóvenes fotógrafos españoles.

Luego llegaría su cambio al color. SI la primera exposición de fotografía de color no llegó hasta el 1976 al Moma, Pérez Siquier dio el paso en 1962, cuando vuelve a retratar a la gente de La Chanca y sus edificios.

El cambio supuso una carga en su carrera, porque el color todavía no estaba bien visto en los círculos artísticos, sino que era la gama dedicado a formatos menores como la publicidad.

De aquellos primeros años es "Informalismos", una serie de imágenes de paredes en casas de La Chanca, que captan las distintas capas de pintura, y sus figuras abstractas. Estos nuevos aires de abstracción conectan directamente con lo que artistas como De Kooning hacían a miles de kilómetros en Estados Unidos.

"No hay nada parecido en la historia de la fotografía", argumenta Gollonet.

Pérez Siquier, contratado por el Ministerio de Información y Turismo, centra su objetivo en los setenta en la llegada en masa del turismo. El encargo estaba destinado a la promoción turística del país, pero Pérez Siquier supo encontrar en esta oportunidad su propia voz, alejada de cualquier corriente nacional e internacional.

La serie "La playa" (1972-1980), saturada de colores y con un toque "kitsch", retrata una España con vocación "cosmopolita", pero no exenta de paradojas. Llenas de ironía y con una alta dosis de surrealismo, las imágenes combinan los cuerpos exhuberantes de los nuevos visitantes, con el colorido de carteles de helado o flotadores.

La obra de Pérez Siquier guarda en esta etapa una conexión innegable con la de Martin Parr, miembro de la Agencia Magnum y uno de los fotógrafos más reconocidos en el uso del color de la historia. El español se adelantó varias décadas al fotógrafo reconocido internacionalmente.

"Era una artista con una constante proyección hacia el futuro", subraya Gollonet. Su pasión por la fotografía de Pérez Siquier -conocía tan bien la luz de Almería que no medía la luz con fotómetro- consiguió crear una legado "local y universal" al mismo tiempo".