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La clase de Uceda Leal vuelve a lucir en Las Ventas

La clase de Uceda Leal vuelve a lucir en Las Ventas

Madrid, 2 may.- El veterano diestro José Ignacio Uceda Leal volvió a lucir hoy en "su" plaza de Madrid la clase que siempre lo distinguió para cuajar una actuación que hubiera sido de triunfo de no ser por la espada, en una tarde en la que gustaron también las formas y la actitud del confirmante Francisco de Manuel.

La tarde comenzó con cierta resaca del bochorno vivido en la víspera, con cierto sector del público gritando ¡fuera del palco! al mismo presidente que ayer avaló una de las Puertas Grandes más vergonzosas que se recuerdan en los últimos años en esta plaza, la misma que hoy tornó esas protestas por aplausos cuando Isabel Díaz Ayuso hacía acto de presencia por el callejón.

Había ganas de volver a ver sobre el albero de Las Ventas a Uceda Leal, que vio como su primero se inutilizaba tras un volatín a la salida de la primer vara. Corrió turno y echó el cuarto por delante, un toro con codicia con el que Uceda demostró que el que tuvo retuvo, sobre todo en dos series a derechas de un gusto y una clase primorosa y otras tantas al natural de una hondura también extraordinaria.

Faena para paladares exquisitos, trufada con adornos también deliciosos, pero estropeada a última hora con la espada, la que siempre ha sido su gran especialidad, pero que esta vez se le fue demasiado baja, lo que hizo que perdiera una más que merecida oreja.

El cuarto fue menos claro, un toro mansurrón en los primeros tercios y, aunque tuvo cierta movilidad en la muleta, nunca iba metido en los engaños. El planteamiento de Uceda fue técnicamente inmaculado, buscando siempre el pitón contrario para sacárselos (los muletazos) de uno en uno, algunos de ellos de muy buena ejecución, dentro de una faena que no llegó a alcanzar el vuelo deseado.

Francisco de Manuel fue el encargado de abrir fuego como confirmante de alternativa, y se las vio ante un toro muy bajito de raza y sin apenas recorrido con el que se mostró firme y muy solvente, entendiendo a la perfección lo que había que hacerle en cada momento y resolviendo con notable suficiencia.

A por todas salió en el sexto, un toro que manseó una barbaridad de salida pero que acabó yendo de aquí para allá en la muleta de un Francisco de Manuel muy decidido nuevamente pero sin material propicio para alcanzar las cotas deseadas.

No tuvo suerte con el lote, pero hay que reconocer que dejó algo en el ambiente que hace que haya ganas de volver a verlo, ojalá, más pronto que tarde, pues tiene madera de ser uno de esos jóvenes que puedan tirar del carro en los próximos años.

Lo de Antonio Ferrera en el tercero fueron puros efectos especiales sin concretar ante un toro que mereció mucho más de lo que llevó a cabo su matador, más preocupado en acompasar los viajes y en componer la figura en pases de uno en uno que de ofrecerle una lidia por derecho y ponerse de verdad con él.

Y más de lo mismo, o peor, con el quinto, un toro que iba y venía sin más y al que Ferrera toreó con demasiadas precauciones, tratando de vender algo que solamente él vio. La estocada, eso sí, esta vez fue de manual.

FICHA DEL FESTEJO.- Seis toros de El Cortijillo, el cuarto como sobrero al devolverse el segundo y correrse turno, bien presentados en líneas generales y dejándose en distinto grado dentro de su escasez de raza. El mejor fue el segundo.

Uceda Leal (espuma de mar e hilo negro): estocada baja con derrame (vuelta al ruedo tras petición); pinchazo hondo y descabello (ovación).

Antonio Ferrera (turquesa e hilo negro): pinchazo y estocada muy baja y descabello (silencio); estocada (silencio).

Francisco de Manuel, que confirmaba alternativa (blanco e hilo negro): estocada ligeramente trasera y desprendida (ovación tras dos avisos); estocada desprendida (ovación tras aviso).

Incidencias: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presenció el festejo desde un burladero del callejón. Al finalizar el paseíllo la banda de música interpretó la Marcha Real.

Tradicional corrida Goyesca del 2 de mayo, con un cuarto escaso de entrada en los tendidos (6.463 espectadores según la empresa) en tarde entoldada y fresca.

Javier López