fbpx

Reabre el taller clandestino de Carabanchel desmantelado por explotación laboral

Reabre el taller clandestino de Carabanchel desmantelado por explotación laboral

El taller de costura clandestino desmantelado hace un mes en el madrileño distrito de Carabanchel por la Policía Nacional porque allí explotaban laboralmente a ciudadanos extranjeros ha reabierto sus puertas, por lo que han constatado vecinos y otros trabajadores de la zona.

La investigación policial comenzó en enero, cuando los agentes tuvieron conocimiento por parte de uno de los empleados del taller de las condiciones en las que se encontraban trabajando numerosos ciudadanos extranjeros en situación irregular en la calle Secoya.

Carecían de permiso de residencia y de trabajo en España y realizaban largas jornadas laborales, superando ampliamente las estipuladas por ley, sin ningún tipo de contrato, informó en su momento un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.

Una vez realizadas las comprobaciones pertinentes por parte de los investigadores, establecieron un dispositivo de control contra el Empleo irregular el pasado día 29 de marzo, contando con la participación de la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid.

En la operación, los agentes corroboraron que en el interior del local había 24 personas realizando labores de costura. Al solicitar la documentación, pudieron constatar que nueve de ellas carecían de los permisos necesarios para residir y trabajar en nuestro país, por lo que fueron detenidas por infracción a la Ley de Extranjería, siendo posteriormente puestas en libertad.

La propietaria y el encargado del taller de confección textil, un matrimonio marroquí de 44 y 39 años, respectivamente, pasaron a disposición judicial como presuntos autores de un delito contra los derechos de los trabajadores. Sin embargo, tras pasar a disposición judicial quedaron libres pero con cargos a la espera de juicio por un posible delito contra los derechos de los trabajadores.

El hijo de una de las personas explotadas en el taller, que denunció el caso a la Policía, asegura que los dueños solo tenían con contrato a tres de los 24 empleados. Explicó que se confeccionaban camisetas y chándales para colegios y que el negocio funcionaba bien, ya que tenían muchos pedidos de centros escolares, según publica hoy el diario 'El Mundo'.

Por tanto, ahora creen que han reabierto el taller para terminar los pedidos pendientes. Se desconoce qué personas están trabajando dentro y en qué situación laboral. Policía Nacional volverá a actuar si recibe alguna denuncia de afectados o de Inspección de Trabajo.