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El turismo rural se estabiliza en la Sierra Norte de Madrid

El turismo rural se estabiliza en la Sierra Norte de Madrid

El progresivo fin de las restricciones por el coronavirus ha favorecido que el turismo vuelva a la normalidad y en estas vacaciones de Semana Santa se retomen, casi por completo, los viajes nacionales e internacionales, algo que ha relajado la situación de la Sierra Norte que, aunque vuelve a tener "todo completo", ya no vive el "pelotazo" de reservas del que gozó en los meses con más limitaciones.

Con ello, esta próxima semana esperan vivir unos días festivos “como los prepandémicos”, con una demanda de los alojamientos rurales que ya no es “tan alocada” como lo fue hace dos años, cuando se levantaron las restricciones por municipios y “los madrileños arrasaron en la Sierra”, según ha contado el presidente de la Asociación de Empresarios de la Sierra Norte de Madrid (Atusima), Gustavo Nash.

Muestra de ello es, también, que la demanda de alojamientos rurales en la región se sitúa al 63 por ciento para esta Semana Santa, es decir, 31 puntos porcentuales por debajo de la registrada en 2021, un año en el que las restricciones de movilidad provocaron que los madrileños disfrutaran de estos días festivos dentro de su propia comunidad.

Sin embargo la cifra de este año iguala a la de 2019, cuando se celebró la última Semana Santa antes de la pandemia, con ocupaciones del 63 por ciento, según se desprende del informe realizado por EscapadaRural.

La cuestión es que, pese a este descenso, los alojamientos han tenido que colgar el cartel de “completo” para los días centrales. La diferencia está, explica Nash, en que los madrileños ya no aprovechan los días previos o “cualquier fin de semana” para descansar e, incluso, teletrabajar en la Sierra, como sucedía antes de la progresiva vuelta a las oficinas.

Otro motivo por el que ya no quedan habitaciones libres en la Sierra Norte para estos días “santos” es, en parte, que marzo ha sido muy lluvioso y “todos se han lanzado a salir al exterior” en sus días libres, añade Nash.

BUENOS DATOS EN EL NOROESTE

Esta primera Semana Santa sin restricciones también trae normalidad a los pueblos más al noroeste, que en los últimos años han estado desbordados en las temporadas festivas y que, de nuevo, esperan “buenos datos de ocupación”.

Pero también en este terreno han comprobado que “la gente se reparte” por otros destinos y en otras fechas.

Así se lo explica  José Oliver, presidente de la asociación Guadarrama Gastronómica, quien cree que las reservas que hay hasta ahora en los restaurantes de Guadarrama muestran “mucha normalidad”.

Según Oliver, desde que quitaron las restricciones por la COVID-19 las reservas y los datos muestran que están “bastante completos”, pero “dentro del equilibrio y de los picos de la zona”.

Pero en esta ocasión la normalidad no impera en la estación de Valdesquí, que prevé abrir en Semana Santa porque, como cuenta el director Agustín Ramírez, “hay más que cantidad de nieve”, a pesar de lo avanzado de la temporada, algo raro porque en estas fechas “hacía tiempo que no abría la estación”.

La estación madrileña espera que haya afluencia de esquiadores suficiente durante estas fiestas, a pesar de que la gente suele salir de Madrid y “se reparte por otras zonas”, apunta Agustín.

Por su parte, municipios como Valdemorillo o San Lorenzo de El Escorial han recuperado sus eventos de Semana Santa, algo que también atraerá a un mayor número de visitantes que en los dos años previos.

En concreto, San Lorenzo comenzó sus fiestas el sábado 2 de abril y prevé atraer “visitantes desde todos los puntos” de la región para que celebren la Semana Santa guarriata, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, que aúna el culto con la tradición y donde los actos religiosos se combinan con otras manifestaciones culturales.