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Antonio Gades, su danza y su legado, patrimonio de todos en el Fernán Gómez hasta el 29 de mayo

Antonio Gades, su danza y su legado, patrimonio de todos en el Fernán Gómez hasta el 29 de mayo

El bailarín Antonio Gades es un referente de la danza y su obra sigue viva gracias a la fundación que lleva su nombre y que creó en vida con la intención de que su legado no fuera solo "patrimonio de su familia, sino de todos".

Así lo ha expresado esta mañana su hija, María Esteve, presidenta de la Fundación Antonio Gades, durante la presentación de la exposición "Antonio Gades. Tierra, mar y fuego", una retrospectiva sobre su carrera, que comisaria junto a Eugenia Eiriz, directora general de la Fundación y Ana Berruguete, directora de Exposiciones de La Fábrica.

La muestra, que reúne 400 piezas, comienza por un lado con una fotografía de niño junto a su madre, una de las mujeres de su vida, y enfrente, unos botines junto al poema de Rafael Alberti "Zapateando", dedicado a él, y un dibujo con los brazos al viento, descubriendo así su vertiente más personal y profesional.

Del 7 de abril al 29 de mayo la sala de exposiciones Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa alberga un universo coral de Gades, donde además de fotografías del artista en su camerino o en el escenario, incluye imágenes personales, vestuario y atrezzo de sus espectáculos, teniendo como hilo narrativo frases que le definen como artista y como persona.

"Ser revolucionario es una conducta diaria, no un acto aislado", dijo en una ocasión, un bailarín que encontró en la tradición "la clave para innovar", ha señalado Ana Berruguete.

El mar, la tierra y el fuego son elementos simbólicos para transmitir sus sentimientos por la vida y por la danza, "una de nuestros principales embajadoras, habla de nosotros y de nuestro país", apunta Eugenia Eiriz, viuda del artista.

Gades (Elda, Alicante, 1936-Madrid, 2004) es "un exponente de cómo salir a través del arte de momentos de crisis", ha señalado Eiriz, mientras que la hija ha reseñado que el recorrido por las fotografías denota el esfuerzo que realizó, su formación, y la travesía de pasar de la danza a la creación.

Esteve ha reseñado que se trataba de una persona "comprometida, que tenía como fuente de inspiración el pueblo y sus danzas regionales, una manera de mostrar su historia e idiosincrasia y de dignificarlas"

Él agradeció ese aprendizaje como muestra otra de las leyendas escritas en el recorrido: "Gracias al pueblo llano y simple que me proporcionó el caudal inagotable de su sabiduría para enriquecer mi trabajo".

Obras de Rafael Alberti, Picasso, Miró o Carlos Saura forman parte de su patrimonio y de la exposición y denotan la gran amistad y relación con otros artistas.

Fotografías de ensayos, de su paso por Cuba, el lugar donde renació de nuevo a la danza o imágenes recuperadas del archivo de televisión Española bailando una farruca, componen junto otras de sus películas, un espectáculo de vida.

El respeto a los maestros y los mayores es una máxima en su vida, que inculcó a quienes le rodeaban.

La exposición termina con una imagen de Gades en su barco, a modo de despedida con la mirada fija en el objetivo junto a un dibujo de Alberti en el que se lee a su alrededor: "Mi querido y admirado Antonio Gades".