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La fiscal mantiene los nueve años de cárcel para la trama que estafó a futbolistas

La fiscal mantiene los nueve años de cárcel para la trama que estafó a futbolistas

La fiscal ha mantenido la solicitud de 9 años de cárcel en el juicio que se celebra contra una trama que estafó más de 6 millones de euros a futbolistas extranjeros, reprochando que los acusados manifestaran que el representante deportivo Ernesto Bronzetti les encargó gestionar su patrimonio por una supuesta persecución de la Agencia Tributaria cuando el procedimiento arrancó después de su fallecimiento en 2016.

Durante dos semanas, se han sentado en el banquillo de los acusados tres abogados y una inspectora de Hacienda acusados de apropiarse de 6,3 millones de euros de deportistas de élite en concepto de devoluciones del IRPF no solicitadas y de las que los jugadores desconocían su derecho a reclamar.

La Sala escuchó la pasada semana el testimonio de uno de los futbolistas estafados, el argentino Javier Hernán Malagueño. Este exjugador del Málaga Club de fútbol denunció que hubo un uso indebido de sus datos.

En su informe, la fiscal ha elevado a definitivas sus conclusiones provisionales al considerar los delitos probados a lo largo de la vista oral, subrayando que los acusados engañaron para apropiarse de las devoluciones.

"Ninguno de los jugadores llegó a percibir ninguna cantidad a la que legalmente tenían derecho", ha recalcado y ha destacado que la inspectora de Hacienda hizo "un acceso indebido" a los datos de la Agencia Tributaria para "complementar falsamente la documentación para solicitar devoluciones y saber respecto a qué jugadores se podía solicitar al no haberlo solicitado el perjudicado".

"La única que accedió a todos los jugadores era Leonor S. C. y esto es clave porque accedía a los certificaciones de retención", ha señalado. No obstante, ha dicho que no se acreditan ingresos en sus cuentas, algo que resta importancia al haber un beneficio en su intervención.

La fiscal ha criticado que se use a Ernesto Bronzetti cuando solo realizó fichajes para dos clubes, recalcando que el procedimiento arrancó después de su fallecimiento en 2016. "Ninguno de los jugadores estafados conocía a Bronzetti", ha reseñado.

ENCARGO DE BRONZETTI

En su declaración, uno de los abogados acusados afirmó que Ernesto Bronzetti le pidió que administrara el patrimonio de varios jugadores y que a raíz de su muerte, intentó sin éxito ponerse en contacto con los clubes para informar acerca del dinero recibido por las devoluciones no solicitadas.

En su declaración, el jefe de la Unidad de Policía Judicial Adscrita a la Fiscalía explicó que se les encargó hacer un cotejo con los datos de Hacienda y solicitar a trece clubs las certificaciones de retenciones de 24 jugadores, de las que 22 sí fueron realizadas. Sin embargo, las declaraciones no coincidían con las que tenía Hacienda, documentos en los que se manipularon datos y falsificaron firmas.

Entre los perjudicados figuran los exmadridistas Sahin y Altintop, y el exatlético Salvio. El futbolista argentino Javier Hernán Malagueño y el exfutbolista y segundo entrenador del Estambul Basaksehir FK Achile Pierre Webo ejercen como acusación particular.

Según el fiscal, entre los meses de febrero de 2015 y noviembre de 2016 J. L. V., M. V. J., J. I. T. S y L. S. P. utilizaron dos sociedades (Asesores Deportivos Lapver SL y Star Athletes Society SL) para solicitar a la Agencia Tributaria devoluciones de diversas cantidades económicas, a la que podían tener derecho varios jugadores de fútbol y baloncesto que habían militado en equipos españoles en años anteriores sin que los deportistas tuvieran conocimiento de dichas reclamaciones.

En concreto, solicitaban la devolución correspondiente a la diferencia existente entre las retenciones del Impuesto sobre las Rentas de las Personas Físicas (IRPF) soportadas por los jugadores, en su condición de sujetos pasivos, en sus declaraciones tributarias efectuadas como residentes en España y las cuotas que realmente les correspondía ingresar como sujetos pasivos no residentes, es decir, por el Impuesto sobre las Rentas de No Residentes (IRNR).