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818 ucranianos han tenido atención sanitaria en Madrid tras huir de su país

818 ucranianos han tenido atención sanitaria en Madrid tras huir de su país

Un total de 818 personas ucranianas han recibido algún tipo de atención sanitaria en la Comunidad de Madrid tras abandonar su país debido a la guerra iniciada por Rusia, ya sea con consultas o sesiones través del Summa 112 o en los centros hospitalarios y de atención primaria.

Así lo ha dicho hoy el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, tras visitar la consulta de teledermatología del Centro de Salud Buitrago de Lozoya, donde ha abundado que en total 1.880 ucranianos han sido atendidos desde todas las áreas del Gobierno de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, por teléfono o en los centros educativos.

Escudero ha asegurado que la Consejería de Sanidad tiene “toda la red preparada” para atender a estas personas y ha subrayado que el objetivo es que el Hospital Isabel Zendal se convierta en “la vía de contacto” y de registro en la Comunidad de Madrid (como actualmente sucede con el centro de Pozuelo de Alarcón), porque allí se realiza su primer reconocimiento médico.

El consejero ha abundado que en el Hospital Isabel Zendal también se hacen test de antígenos a los refugiados que llegan en autobús y se les ofrece vacunarse contra la COVID-19, aunque “no con mucho éxito”.

En este sentido, ha explicado que esto se debe a que el nivel de vacunación en Ucrania es del 35 por ciento (un tercio en comparación al de la Comunidad de Madrid), motivo por el que el Gobierno Regional se ha propuesto “que tengan esa cobertura vacunal al mismo nivel que los madrileños, que han actuado con mucha responsabilidad”.

“Seguiremos ofreciendo esa posibilidad de vacunar, es nuestra misión hacerlo”, ha recalcado Escudero.

También ha mencionado que la Comunidad de Madrid está “preparada para cualquier tipo de llegada” y que actualmente los pacientes sanitarios “más especializados” son los 28 niños pacientes oncológicos que han llegado a la región, y de los que algunos están ingresados en hospitales y otros en hospitales de día “para continuar con su tratamiento como lo hacían en su país de origen”.