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Cabaco, señalado

Cabaco, señalado

Getafe (Madrid), 17 dic.- A Erick Cabaco le perdió la falta de autocontrol durante el ridículo del Getafe frente al Atlético Baleares. Con 1-0 en contra, y a la media hora, el central uruguayo del Getafe se autoexpulsó en una acción evitable y dejó a sus compañeros con un hombre menos para acelerar una derrota incontestable, 5-0, que eliminó al cuadro azulón de la competición.

Dentro del descalabro general, sin duda, Cabaco fue de los más señalados por su afición. Aunque el Getafe no tenía muy buena pinta antes de su salida del terreno de juego, el central charrúa dio el empujón definitivo a su equipo para que definitivamente cayera al abismo.

Exactamente, abandonó el césped a los 31 minutos, después de dar un cabezazo a Isi Ros fruto de la desesperación en medio de un rifirrafe absurdo. El Getafe, superado por un rival dos categorías inferiores en casi todas las facetas del juego, perdía 1-0 y no había indicio alguno de recuperación. Cabaco, si había alguna esperanza de recuperación, hizo que desapareciera con su tarjeta roja.

"Lo de Cabaco lo hablaremos en el vestuario", afirmó el técnico Quique Sánchez Flores después del partido. Seguramente, el central charrúa tendrá que explicarse ante su técnico, que, hasta el momento, no había sufrido ningún varapalo de este calibre desde que llegó al Getafe para sustituir al destituido Míchel el pasado mes de octubre.

Desde entonces, Quique ha conseguido levantar al Getafe, que aunque aún sigue en posiciones de descenso en LaLiga Santander, se ha recuperado para por lo menos aspirar a la salvación. De hecho, hasta la debacle ante el Atlético Baleares, el Getafe acumulaba cinco partidos oficiales sin perder.

Ahora, el 5-0 deja tocado al cuadro madrileño, que tendrá pocas jornadas para levantarse antes de enfrentarse a Osasuna. Y, muchas de las miradas, apuntan a Cabaco, inestable en las alineaciones del Getafe, que pagó 8 millones de euros al Levante a mitad de la temporada 2019/20 por hacerse con sus servicios.

La realidad de Cabaco es que todavía, desde que llegó a Europa cedido por Nacional para jugar en el Nancy francés el curso 2016/17, no ha podido jugar más de 24 partidos oficiales en una misma temporada, su mejor registro desde entonces. En el Nancy, acumuló 22. Después, cedido al Levante también por Nacional para la campaña 2017/18, jugó 18 encuentros.

La siguiente, fue su mejor temporada. Acumuló los citados 24 partidos oficiales y llegó a marcar tres goles. Pero, a partir de ahí, Cabaco ha ido hacia abajo. En su último año en el Levante jugó 12 duelos antes de firmar por el Getafe en invierno. En el club madrileño jugó otros cuatro partidos y la pasada temporada acumuló 21.

La realidad es que ha tenido bastante mala suerte, sobre todo con las lesiones, que le han impedido gozar de continuidad cuando se estaba asentando en sus equipos. En el Levante, llegó a perderse 12 encuentros por diferentes motivos: traumatismos, una lesión en un tobillo o un problema en el tendón de Aquiles le dejaron fuera de juego.

En el Getafe, la cifra se eleva a 25 encuentros fuera por estar en la enfermería. De nuevo le dio guerra un tobillo, sufrió una lesión muscular y, sobre todo, una rotura en asa de menisco interno en su rodilla derecha que le obligó a pasar por quirófano a final del curso pasado. Después de algo más de dos meses de recuperación, reapareció en la última jornada ante el Granada para jugar tres minutos.

Cabaco tenía la oportunidad de iniciar este curso al cien por cien de sus posibilidades y con las mismas oportunidades que sus compañeros. Sumaba otros cuatro competidores por el puesto: el togolés Djené Dakonam y Chema Rodríguez -dos conocidos del club- y Stefean Mitrovic y Jorge Cuenca, un par de fichajes nuevos.

Con Míchel en el banquillo, inauguró el curso entre los titulares para enfrentarse al Valencia. Sin embargo, fue expulsado injustamente. Después, Competición le retiró una tarjeta, pero Míchel no le alineó en Sevilla. Sí lo hizo en el Camp Nou en la tercera jornada y se lesionó.

Desde entonces, desapareció de las convocatorias durante seis encuentros. Sin parte médico oficial, sus ausencias fueron una incógnita. Una vez recuperado, sólo fue titular en uno de los siete partidos de Liga. En la Copa, también accedió al once. Con éxito ante el Mollerussa, tocó fondo frente al Atlético Baleares.

Central fuerte, rápido, con buena salida de balón y poderoso en el juego aéreo, Cabaco necesita salir de su espiral de mala suerte que sufre en la última temporada y media.

Su recuperación anímica y deportiva puede ser un gran plus para el Getafe, necesitado de jugadores como el uruguayo para abandonar el agujero en el que anda metido. De momento, ha sido señalado por una acción puntual que comprometió a su equipo ante el Atlético Baleares. Una charla en el vestuario, como dijo Quique, marcará el inicio de la recuperación de un hombre necesario para el Getafe.