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Cinco rosas espinadas

Cinco rosas espinadas

Usan el "nosotras" con carácter universal, como salmo anunciador de que las mujeres salvarán al mundo, pero se reservan el derecho de admisión, tal y como se ha constatado en las señaladas ausencias de mujeres tan principales o más como las cinco rosas de Valencia.

De ahí el título de "rosas espinadas", indicador del feminismo excluyente que se gastan las cinco profesionales de la política reunidas el pasado fin de semana en Valencia. Tres en el poder: Yolanda Díaz (vicepresidenta del Gobierno central), Mónica Oltra (vicepresidenta de la Generalitat valenciana) y Ada Colau (alcaldesa de Barcelona). Y dos en la oposición: Mónica García (diputada de Mas Madrid) y Fátima Hamed Hossain (diputada de la ciudad autónoma de Ceuta).

Una constante del acto fue su aroma fundacional. Hasta ahí llegamos. Y de ahí no pasaremos si nos preguntamos por el "qué" se funda. Por tanto, nos limitaremos a poner música de violines al canto de Díaz, abanderada de una alternativa política a la izquierda del PSOE. A saber: "Esto es el comienzo de algo que va a ser maravilloso".

Si queremos mayor precisión, podemos recurrir al verbo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, cuando dice que "el reto no es el de las próximas elecciones sino el de las próximas generaciones". Una frase tan pretenciosa como la otra y no más que las del resto de intervinientes en el desbordado acto público del teatro Olympia de Valencia.

Frases tan aterciopeladas como "un proyecto de país", "empatía para resolver los conflictos", "escuchar más que hablar", "caminar juntas", "entenderse en la diversidad", "hacer política con mayúsculas", "derribar las fronteras de los partidos", "hacer política bonita, desde la comprensión y los afectos", etc, etc.

Sin embargo, me parece que no tienen mucho sentido anunciar un tiempo más feliz en un mundo más habitable por parte de quienes ya tienen un historial suficiente para que los demás podamos hacernos una idea sobre de lo que pueden dar de sí en la vida pública. En todo caso, cada uno estará en su derecho a regalarles el beneficio de la duda aplaudiendo por anticipado lo que prometen en el "vasto terreno común de lo pequeño", según dice Yolanda Díaz, número tres en el Gobierno de Sánchez.

Así que, más allá de derrocar el "nosotros" para imponer el "nosotras" como motor del activismo ciudadano, uno se queda en ayunas ante el deseo de saber en qué consiste el "proyecto de país" diseñado por quien parece llamada a liderar una alternativa a la izquierda del PSOE.

Lo de "proyecto de país" está en todos los programas que, según ella, "aburren a las vacas". Antes o después también ella tendrá que ponerlo negro sobre blanco. Entonces hablaremos. Sobre compromisos concretos y no sobre frases aterciopeladas que se agotan en sí mismas.