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La opacidad como forma de gobernar

La opacidad como forma de gobernar

Pedro Sánchez llegó a la Moncloa tras una moción de censura. Los motivos expuestos en aquel momento para desbancar a Mariano Rajoy del Gobierno fueron básicamente dos: la corrupción y la falta de transparencia.

El flamante presidente iba a dirigir el gobierno más transparente de la historia de la democracia. Podríamos remontarnos a los largos meses de la pandemia para demostrar que tal objetivo ha brillado por su ausencia.

No ha habido comité de expertos ni hemos visto sus informes. Tampoco sabemos nada de los vuelos en Falcon de Sánchez y los demás miembros del Gobierno, ni sobre sus vacaciones. Ni siquiera nos mostraron los informes que avalaban la millonaria ayuda recibida por la compañía Plus Ultra. Y así podríamos llegar a lo ocurrido en los últimos días en los que hemos sabido que se niegan a mostrar a los ciudadanos el memorándum que acompaña a las ayudas procedentes del fondo europeo.

Pero, no sólo no conocemos los compromisos a los que el Gobierno de Sánchez ha llegado con la Unión Europea, es que parece que ni siquiera consiguen rematar los asuntos más espinosos después de muchos meses de vendernos todo el dinero que va a llegar de Europa. Bruselas exige transparencia máxima no sólo en el reparto de los fondos sino también en el cumplimiento de los distintos programas y el calendario de ejecución de los planes y las reformas. ¡Cuántas veces nos han asegurado que el dinero vendría sí o sí, sin más! Poco menos que no había que hacer ninguna reforma.

Es más, este mismo fin de semana en el Congreso del PSOE, el propio Sánchez aseguró alto y claro que iban a derogar la reforma laboral del PP y hace uso días la ministra Montero, en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para 2022, quiso dejar claro que el sistema público de pensiones es sostenible y que no necesita ninguna reforma de calado. Eso sí, las cuentas contienen una transferencia de casi 40.000 millones para que pueda pagar las pensiones en vigor y las subidas prometidas.

Es gravísimo que el Gobierno no quiera mostrar los compromisos con la UE y que a estas alturas aún no conozcamos los planes, ni quién los va a desarrollar. Ni siquiera las Comunidades Autónomas saben de qué va, según ha denunciado recientemente el consejero de Economía de la Comunidad de Madrid. De momento, hemos recibido 9.000 millones de euros de los 27.000 que ya contenían los presupuestos de este año. Además, sabemos que si queremos recibir más dinero hay que cerrar el calendario y el memorándum de reformas.

En todo caso, acabaremos conociendo los compromisos y entonces descubriremos por qué quiere Sánchez mantenerlo en secreto. De nuevo, quedarán al descubierto las mentiras de Sánchez sobre las reformas laboral y de pensiones y las movidas que le causarán con sus socios. Y ya veremos si puede seguir gobernando el inquilino de La Moncloa.