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Primer juicio a Villarejo en la Audiencia Nacional por sus negocios de espionaje

Primer juicio a Villarejo en la Audiencia Nacional por sus negocios de espionaje

El excomisario José Villarejo se enfrenta desde el miércoles a su primer juicio en la Audiencia Nacional, casi cuatro años después de ser detenido en la operación Tándem, que acabó destapando supuestos encargos de espionaje y sacó a la luz un conjunto de grabaciones que éste mantuvo a recaudo durante años.

Desde que fue detenido y enviado a prisión provisional en noviembre de 2017, Villarejo ha protagonizado una causa judicial que se ha ido agrandando a medida que se descubrían más negocios presuntamente ilícitos que han llegado a salpicar a ex altos cargos de empresas del IBEX y hasta a la cúpula del Ministerio del Interior en 2013, procesada por la trama Kitchen.

Pero lo que llevará al comisario, actualmente en libertad provisional, a sentarse por primera vez en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional son tres proyectos de los 30 que se investigan en este tribunal y por los que la Fiscalía pide, en conjunto, más de 100 años de cárcel para él.

Entre los más de 30 acusados también figura el excomisario Enrique García Castaño, conocido como "El Gordo", y el empresario Juan Muñoz, marido de Ana Rosa Quintana, que también acudirán al juicio, centrado esta semana únicamente en las cuestiones previas y que se reanudará ya en noviembre con los primeros interrogatorios a los encausados.

LOS ENCARGOS: IRON, LAND Y PINTOR

A lo largo del juicio los acusados serán juzgados por delitos como cohecho, descubrimiento y revelación de secretos, falsedad documental, tráfico de influencias y extorsión en grado de conspiración.

La Fiscalía pide 57 años de cárcel para Villarejo por el primero de los encargos, Iron, investigado en la pieza 2 de la causa y que supuestamente realizó para el bufete Herrero & Asociados, también acusado. El objetivo, presuntamente, era espiar a un despacho rival, Balder Ip Law.

Junto a él se sentarán en el banquillo trece personas, incluida su mujer, Gemma Alcalá, para la que piden 50 años; su socio, Rafael Redondo (51 años); García Castaño, exjefe de la Unidad Central Adjunta Operativa de la Policía (52 años) y otros antiguos mandos policiales como Antonio Bonilla (42) y Constancio Riaño (50).

La siguiente pieza, la número 3 y bautizada como Land, giraría en torno al encargo de espionaje en el marco de una disputa familiar por la herencia del fallecido promotor de la urbanización de lujo de La Finca, en Pozuelo de Alarcón (Madrid).

Se juzgará si Procisa, empresa de Susana García Cereceda (hija del promotor, Luis García Cereceda), contrató entre 2012 y 2014 al grupo Cenyt, propiedad de Villarejo, para conseguir "información reservada de terceros" como Jaime Ostos, marido de Yolanda García Cereceda, para "poder presionarle" y que se apartara de la "gestión del elevadísimo patrimonio" de su mujer; o de la viuda del promotor, Silvia Gómez Cuétara.

Por estos hechos la Fiscalía pide más de 38 años para Villarejo; más de 30 para García Castaño; y 36 para Redondo y Gemma Alcalá.

Al principio reclamó más de 16 años para Susana García Cereceda y más de 19 para Francisco Peñalver y David Fernández -administrador y asesor de Procisa-, pero hace tiempo llegó a un principio de acuerdo con ellos por el que rebajaría su petición si admitían los hechos.

Lo mismo ocurrió en la pieza Pintor con respecto a Juan Muñoz, marido de la periodista Ana Rosa Quintana, y a su hermano Fernando, acusados de contratar al excomisario en busca de información reservada para presionar a un exsocio por una deuda. Es la única pieza en la que Villarejo no habría actuado como policía en activo.

A cambio de admitir su participación en los hechos, desarrollados entre 2016 y 2017, la Fiscalía rebajó su petición para ambos hermanos de 8 años a alrededor de un año de prisión al estimar aplicable las atenuantes de confesión y colaboración.

También están acusadas otras doce personas, incluido Villarejo y su hijo, que se enfrentan a 14 años de prisión por este proyecto, llamado Thew, por el que los hermanos habrían pagado 20.000 euros al excomisario dentro de una estrategia para conseguir que un socio y su letrado, el juez inhabilitado Javier de Urquía, "modificaran su estrategia procesal" en un procedimiento judicial.

Según la Fiscalía, Villarejo llegó a facilitar un vídeo de Urquía consumiendo cocaína, grabado en Marbella en 2006 por encargo de un traficante de armas, si bien los hermanos no utilizaron la información que se les proporcionó.

LA PUNTA DEL ICEBERG DE TÁNDEM

Este juicio a Villarejo, que ya fue absuelto por otro tribunal de los delitos de injurias y denuncia falsa contra el exdirector del CNI Félix Sanz Roldán, supone tan sólo la punta del iceberg del caso Tándem, que acumula hasta 30 piezas.

Varias piezas siguen en instrucción, como los proyectos relativos a Iberdrola y BBVA, que tienen como imputados al presidente de la primera, Ignacio Sánchez Galán; y a quien encabezase la segunda entidad, Francisco González.

En otras, sin embargo, ya hay auto de procesamiento contra los implicados, como en la trama Kitchen, sobre el supuesto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas en el que está procesado el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.

En la misma situación está el proyecto Wine, donde están procesados dos exjefes de Seguridad de Repsol y Caixabank y donde el juez archivó la causa para el presidente de la energética, Antonio Brufau, y quien fuera su homólogo en la entidad bancaria, Isidro Fainé, así como a las dos cotizadas como personas jurídicas.