Un inspector de la Comunidad de Madrid denuncia que hubo un defecto de diseño y construcción en Hospital de Majadahonda por "interés económico"

Un inspector de la Comunidad de Madrid denuncia que hubo un defecto de diseño y construcción en Hospital de Majadahonda por "interés económico"

Un inspector de la Consejería de Medio Ambiente ha denunciado en el juicio que se ha celebrado contra la empresa encargada del mantenimiento no sanitario del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda que hubo "un defecto de diseño y construcción" en la puesta en marcha de este hospital por "interés económico" al tener un sistema público privado.

Se trata del principal testigo en la vista oral celebrada esta mañana por la Audiencia Provincial de Madrid contra la concesionaria responsable del mantenimiento de los equipos de climatización del material no sanitario de este hospital, a la se juzga por la presunta comisión de un delito contra el medio ambiente.

Este inspector elaboró el informé que derivó en la causa penal abierta por el exceso de ruido de la climatización. "En mi informe señalaba que faltaban medidas dentro del hospital por los niveles de ruido, que eran brutales. Cuando llegó al juzgado, a la juez se la hace caso", ha recalcado.

Según este testigo, no se siguió el código de edificación y hubo defectos de diseño y construcción al no implementar un sistema de amortiguación de ruidos.

"Esto tiene soluciones técnicas que se pueden diseñar antes con un silenciador. Se puede calcular antes de poner el ladrillo. Hay un interés económico", ha reseñado.

Se da la circunstancia de que a finales de 2020, la Fiscalía de Madrid se querelló contra la exdirectora general de Planificación y Equipamientos Sanitarios de la Comunidad de Madrid entre 2008 y 2011 por presuntas irregularidades en la construcción y explotación del hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, que supuso una pérdida de diez millones de euros.

Ante el tribunal y a preguntas del fiscal, el representante de la empresa acusada en esta causa penal ha manifestado que siguieron los protocolos de edificación, algo que los informes de la Inspección niegan.

MULTA DE 265.000

El representante del Ministerio Público solicita una multa de 265.000 euros por presuntamente no haber hecho nada respecto al alto nivel de ruido que provocaban los equipos de climatización en una planta del edificio que "han supuesto un importante peligro para la salud de las personas que las ocupaban".

El escrito de acusación explica que la sociedad denunciada se hizo cargo desde 2008 de la gestión y mantenimiento del edificio e instalaciones no sanitarias - incluidos los equipos de climatización- del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda.

Ahora bien, la Declaración de Impacto Ambiental del Proyecto "Nuevo Hospital de Majadahonda" establecía que todas las instalaciones y locales del edificio debían aislarse acústicamente con el fin de adecuarse a los niveles exigidos en la normativa vigente, y que el aislamiento debía hacerse extensivo tanto a las fuentes de ruido, como a suelos, techos y paramentos verticales.

Además, la misma declaración de Impacto Ambiental exigía la realización de un estudio del ruido ambiental dentro de los seis primeros meses tras la puesta en funcionamiento del proyecto, pese a lo cual, "no se realizó hasta abril de 2015".

No fue hasta entonces cuando la empresa concesionaria presentó un informe en el que, pese a concluir que las instalaciones del hospital cumplían con las exigencias del Real Decreto 1367/2007 en lo que a ruidos transmitidos al ambiente exterior se refiere, recogía sin embargo que los niveles de ruido registrados en la cubierta de los edificios que componen el conjunto del hospital arrojaban valores que superaban ampliamente los límites de transmisión de ruidos al medio ambiente exterior.

Ante el ruido que los equipos de climatización del hospital transmitían al interior de las habitaciones situadas en la planta superior, técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid efectuaron varias mediciones y llegaron a la conclusión de que tales niveles sonoros "han supuesto un importante peligro para la salud de las personas que las ocupaban, dado que en algunos casos la estancia de los pacientes se ha prolongado durante varias semanas".

Pese a ello, según la Fiscalía, la sociedad responsable del mantenimiento de los equipos de climatización no adoptó medida alguna dirigida a reducir el ruido que transmitían a las habitaciones situadas en la planta superior.

Es más, asegura que por parte de la sociedad acusada "no se ha facilitado al Juzgado de Instrucción, pese a la existencia de dos requerimientos al respecto, la identidad de la persona o personas físicas responsables del mantenimiento del sistema y equipos de climatización del hospital".