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Beatriz Uriarte, abogada penalista experta en violencia de género: “las mujeres cada vez saben identificar mejor un comportamiento machista”

Beatriz Uriarte, abogada penalista experta en violencia de género: “las mujeres cada vez saben identificar mejor un comportamiento machista”



Entrevistamos a la letrada de Ospina Abogados, Beatriz Uriarte abogada penalista, con quien analizamos los datos más destacados del informe del Poder Judicial sobre violencia hacia la mujer en España.

Durante el año 2019 -aparcamos los datos del año 2020 por la anormalidad que supone ese ciclo histórico- los juzgados españoles recibieron un total de 168.057 denuncias por violencia de género según comunicación del Poder Judicial, lo que supone un incremento de 0,67 puntos respecto de 2018, cuando las denuncias fueron 166.936.

Para analizar esta y otras cifras hoy hablamos con una de las mejores abogadas penalistas de España, la letrada Beatriz Uriarte, directora del área de procesal penal en Ospina Abogados y experta en casos de violencia machista y delitos sexuales. Beatriz además imparte clases en la Universidad de Nebrija y la Universidad Complutense, así como es colaboradora de medios de comunicación entre los que destacan sus asiduas intervenciones en televisión para Cuatro o TVE.

PREGUNTA. En el año 2019 se produjeron un 0,67 por ciento más de denuncias por violencia de género que el año anterior ¿a qué se debe este aumento?

RESPUESTA. Que aumente el número de denuncias no supone obligatoriamente que se registren un mayor incide de violencia, sino que también puede ser consecuencia de que se hayan establecido mejores canales para las denunciantes; que las mujeres cada vez saben identificar mejor un comportamiento machista; o que la propia Policía y Guardia Civil también han adquirido mayor conciencia de la problemática, ya que no podemos pasar por alto que el 13% del total de las denuncias fueron por intervención directa de las fuerzas de seguridad del estado.

Tras esta breve interpretación lo que quiero decir es que aún estamos ante un problema con muchas sombras, ya que por encima de los datos los delitos que se producen en la intimidad del hogar tiene un componente oculto muy complicado de analizar.

P. Una reciente reforma del Código Civil suprime el régimen de visitas al progenitor incurso en un proceso penal por maltrato. Este cambio legal, publicado en el BOE el 4 de junio, entró en vigor el pasado 3 de septiembre. ¿Qué postura tiene usted como letrada?

R. Es un debate muy complejo en el que se debe frivolizar poco ya que genera un importante contraste social, y puede suponer un elemento recurrente si se tiene mala fe. Esta polémica reforma del artículo 94 del Código Civil no interpreto que suponga la suspensión automática del régimen de visitas, sino que la autoridad judicial necesita una resolución motivada para ello siempre que redunde en el interés superior del menor, y por tanto no voy a ser yo quien cuestione el criterio de los jueces de este país, los cuales se pueden equivocar pero no debemos generalizar ya que nos llevaría a no creer en la Justicia.

No obstante, aunque la reforma continúa dejando en manos del juez la decisión, si supone señalar hacia el camino que apunta el legislador, lo cual marca posiciones de salida para todos los que intervenimos en el proceso.

Pero en cualquier caso, para evitar intentos de abuso de la norma y que la medida tenga un carácter meramente preventivo, ya que no todas las denuncias acaban con una condena, es urgente reforzar e invertir en los juzgados para agilizar los procesos en el tiempo sin que ello suponga menoscabar los derechos de ninguna de las partes, en este caso concreto anteponiendo la protección de los menores como víctimas de violencia de género.

Como todas las reformas, buena parte de su trascendencia real llegará cuando los jueces empiecen a interpretarla y aplicarla, ya que en este caso la redacción de la ley, desconozco si por torpeza o como técnica política, es imprecisa y da lugar a variadas interpretaciones con las que tendremos que lidiar ahora en los juzgados.

P. Los datos estadísticos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ reflejan que, en el total del año 2019, las sentencias dictadas fueron 51.790, de las que 36.534 fueron condenas y 15.256, absoluciones. ¿Qué supone este dato?

R. Lo que no supone en ningún caso es que fueran 15.256 denuncias falsas. ¿Qué quiero decir? No todas las denuncias que se sobreseen o archivan son falsas, ya que para que se consideren así el hecho ilícito tiene que ser imputado contra una persona determinada, atentando contra su honor; el delito se debe constatar cómo no veraz; se tiene que haber denunciado ante la autoridad judicial, afectando al buen hacer de la Administración de Justicia; y muy importante se debe determinar que se ha actuado de mala fe, sabiendo que lo denunciado es falso.

Ahora bien, este dato lo que pone en valor es la importancia de acudir a los juzgados apoyados por un buen abogado penalista experto en violencia de género quienes tenemos mucho más claro las estrategias procesales a seguir en cada caso, ya sea a favor de la denunciante o si eres víctima de una denuncia falsa, las cuales tristemente también existen.

P. Si me permite el “atrevimiento” profesional, ¿ejerce más casos de mujeres que denuncian violencia de género o de hombres que son denunciados?

R. No se preocupe, le contesto sin ningún problema. En Ospina Abogados somos selectivos con los casos que escogemos, ya que sin despreciar la presunción de inocencia que todos tenemos hay líneas que no superamos. Dicho esto atiendo en mi despacho a más mujeres que han sufrido malos tratos, violencia a niveles que se estremecerían, y en no pocos casos tengo que convencer a mis representadas para que no desistan en un proceso que es judicialmente lento. Aunque tampoco le oculto que recientemente lográbamos el archivo de una causa contra un hombre al que se le acusaba de supuestas amenazas y malos tratos conel fin de evitar que pudiera ver a su hija. Como antes le apuntaba este caso no computa como denuncia falsa, aunque muchos indicios apuntaban a ello.

P. Saliéndonos de la temática puramente jurídica se la califica como una de las mejores abogadas penalistas del momento y no deja de recibir elogios de compañeros de profesión y clientes. Siendo usted tan joven ¿Cuál cree que será su evolución profesional?

R. Gracias por los halagos, pero créame que soy una abogada que me rodeo de grandes profesionales de los que aprendo día a día y en ningún caso me veo mejor profesional que ellos, lo que sí puedo asegurar es que en Ospina Abogados, despacho en el cual tengo el lujo de ejercer mi profesión junto a grandes compañeros como Juan Gonzalo Ospina, mantenemos una formación constante y trabajamos cada caso con la experiencia de un currículum abultado y la ilusión de mi primer expediente. Mis representados son únicos y no le exagero si le digo que podría relatarle de memoria cada nombre y caso que he atendido en los últimos años, y no son pocos, pero todos me dejan una huella personal.

En cuanto a mi evolución, espero continuar creciendo profesionalmente al mismo ritmo que el despacho, seguir rodeada de buenos compañeros y mejores profesionales, y no perder la simpatía y reconocimiento de los clientes, que es fundamental para seguir adelante en una profesión donde conocemos historias personales muy duras.

210910 ospina abogadosJuan Gonzalo Ospina y Beatriz Uriarte penalistas