España vuelve a depender de sí misma, por ahora

España vuelve a depender de sí misma, por ahora

Los de Luis Enrique se habían metido ellos solitos en un callejón oscuro, con una tenue luz que alumbraba el posible tropiezo de Suecia ante Grecia. El partido de esa noche era complicado, sobre todo por la irregularidad mostrada por los españoles en partidos anteriores. 

El encuentro comenzó con un once más lógico; la entrada de Íñigo Martínez en la zaga, la apuesta por Reguilón en la banda izquierda, la sobriedad de Koke y Busquets o la verticalidad de Morata

Kosovo, que había sido noticia durante toda la semana por otros temas que poco tienen que ver con el fútbol, estaba esperando hacer leña del árbol caído con un equipo con poca enjundia, pero muy aseado defensivamente. 

En los primeros minutos se sucedieron las transiciones rápidas de los kosovares, el ímpetu de los locales se vestía de “quiero y no puedo”, pero lo intentaban. Mientras tanto España opositaba para hacerse con el control del encuentro. 

La primera ocasión de la noche llegó por parte de los locales, Rashimi disparaba desde la frontal. No era la única llegada del conjunto de Kosovo, pero más empujados por la fe que por la calidad. 

Ya sabemos que en esto del fútbol poco valen los “casi” o los “por poco”, aquí lo único que sube al marcador es esa bella palabra llamada gol, y esto Pablo Fornals lo sabe. El ex del Villarreal y flamante jugador del West Ham decidió que quería obsequiar al público con un zurdazo magistral a la media vuelta. El gol venía precedido de una combinación de Carlos Soler y Álvaro Morata. 

En la segunda parte el guión era exactamente el mismo, los kosovares se encomendaban a la fe y los españoles a controlar el encuentro y a buscar un fallo de los locales. 

Muriqui la tuvo, un mano a mano ante Unai terminaba con el suspiro del guardameta y con cara de alivio. Minutos más tarde el portero del Athletic Club tendría la oportunidad de mostrar sus credenciales después de detener el disparo de Bytiqi.

Cuando se miraba más el reloj que lo que ocurría en el terreno de juego, apareció uno de esos jugadores que están tocados con una varita: Ferrán Torres. El jugador del City, en una acción individual elegante, anotó el segundo y definitivo gol del encuentro. El espíritu Premier firmó los dos tantos del combinado nacional.

De esta manera, España consigue una victoria esencial si quiere seguir soñando con el Mundial. Además, la noche deparaba otra grata sorpresa a los de Luis Enrique: Grecia vencía a Suecia por 2-1. De nuevo estamos arriba, pero no podemos seguir con estos titubeos porque al final tanto el cántaro a la fuente…

Esto será emocionante hasta el final, no por el juego de España que hoy fue ramplón y aburrido, sino porque tanto España, Suecia y Grecia dependen de sí mismas. 


Kósovo:

Muric, Rhrmani, Fazliji, Hadergjonaj, Vojvoda, Dresevic, Loshaj, Rasmani, Rashica, Bytyqi y Muriqui

España

Unai Simón, Laporte, Íñigo Martínez, Marcos Llorente (Merino 86´), Reguilón (Albiol 86’), Busquets, Carlos Soler (Azpilicueta 58’), Koke, Fornals (Adama M57’) y Morata (Sarabia 72’).