La Policía Nacional realizó disparos al aire y cargas para disolver el macrobotellón del domingo en Alcorcón

La Policía Nacional realizó disparos al aire y cargas para disolver el macrobotellón del domingo en Alcorcón

Agentes de la Policía Nacional tuvieron que realizar disparos al aire y cargas para disolver el macrobotellón que protagonizaban más de 200 jóvenes la madrugada del domingo en la avenida de la Retamas, en las fiestas del municipio, han indicado fuentes policiales.

Los disturbios comenzaron alrededor de las 4.00 horas, cuando una ambulancia que acudió a la zona para atender a una persona por un coma etílico y varios jóvenes comenzaron a lanzar objetos y piedras contra la ambulancia. Al parecer, no querían que le atendieron los sanitarios para evitar que su familia se enterara de su estado de alcoholismo.

Además de arrojar piedras contra los agentes, un grupo de botelloneros empezó a volcar contenedores y cubos de basura en los alrededores. Entonces, agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) preparada para estos incidentes, desplegó material antidisturbios, entre ellos varias salvas y lanzamiento de pelotas de gomas para disolver a los alborotadores.

Pese a todo, no hubo heridos ni detenidos en estos incidentes, que continuaron en la zona del rotonda del Charrito, donde algunos jóvenes tiraron al suelo otros contenedores de vidrio. Entonces se produjeron nuevas cargas y persecuciones.

"Por aclarar, la pasada noche, los compañeros de UPR de la Policía Nacional intervinieron en la avenida de Las Retamas disolviendo a un grupo de jóvenes. De ahí los sonidos que pudisteis escuchar por la zona. No hubo heridos ni detenidos. Hay un buen dispositivo de seguridad y nos vereis mucho tanto a nosotros como a la Policía Nacional interviniendo por distintos sitios para asegurarnos que todo vaya bien", escribió la Policía Municipal de Alcorcón en Twitter.

No fue el único incidente en el que tuvieron que intervenir la madrugada del domingo. Los agentes locales persiguieron un vehículo que conducía de forma temeraria por el Ensanche creando situaciones de peligro. Finalmente, fue interceptado en la calle Luther King. Su conductor, que agredió a los policías causándoles lesiones leves, fue detenido por conducción temeraria, ya que conducía con unta tasa de 0,70 miligramos de alcohol en sangre.