Las Rozas anuncia la creación de un centro medioambiental para concienciar sobre el medio ambiente

Las Rozas anuncia la creación de un centro medioambiental para concienciar sobre el medio ambiente

El Ayuntamiento de Las Rozas ha anunciado este miércoles la creación de un centro medioambiental con 79 huertos urbanos, aula de naturaleza y área de interpretación con el objetivo de educar y concienciar en el respeto al medio ambiente, al tiempo que se recupera una zona natural degradada junto a la Dehesa.

En un comunicado, el Consistorio ha explicado que los vecinos tendrán en pocos meses a su disposición un nuevo centro medioambiental cuya función principal será la puesta en marcha de diversas actividades para facilitar un mayor disfrute del entorno natural de municipio, un mejor conocimiento del mismo, una cultura medioambiental más profunda y una mayor educación en los valores de respeto por el medio ambiente.

El centro contará con una zona destinada a huertos urbanos, otra dedicada a la reproducción de especies autóctonas arbóreas, de interés municipal o en peligro de extinción, junto a un pequeño edificio destinado a laboratorio, un arboreto y un área con senderos de interpretación de la naturaleza, un aula que albergará diferentes actividades formativas y otro que funcionará como centro de interpretación, además de la antigua pajarera que también se rehabilitará.

Así, todas las construcciones serán el resultado de la rehabilitación de los edificios existentes actualmente en la finca de La Talaverona, que se encuentran abandonados pero cuyo estudio de viabilidad de rehabilitación arquitectónica ya se ha realizado con resultado favorable.

El proyecto se enmarca en la conocida como Finca de La Talaverona, una zona con referencia catastral propia adyacente a la de la Dehesa de Navalcarbón. Ambas fincas suman una superficie total en torno a las 120 hectáreas y cuentan con una estricta protección medioambiental que, como no puede ser de otra forma, se respeta escrupulosamente dentro las 1,8 hectáreas que ocupará el nuevo centro.

En este sentido, los técnicos del Ayuntamiento han diseñado un proyecto que, junto a la aplicación de soluciones de bajo impacto para la obtención de energía, la gestión sostenible del agua para el riego o el uso de soluciones arquitectónicas que lo integren con el medio, descarta completamente tanto la aplicación de asfalto en ninguna zona, ya sea interna o de acceso, como la retirada de cualquier ejemplar de árbol o arbusto entre otras muchas medidas de protección medioambiental.

"La iniciativa trata de dar respuesta a una demanda vecinal y estamos convencidos de que redundará en un mayor respeto y disfrute por parte de los vecinos de nuestro magnífico entorno, y por tanto será beneficioso también para la naturaleza", ha asegurado el alcalde, José de la Uz.

El proyecto supondrá una inversión total de 714.178,27 euros, financiados parcialmente a través de los fondos FEDER europeos aprobados de los que es beneficiario el Ayuntamiento. Esta primera fase del proyecto que ya ha arrancado está destinada a crear las acometidas de suministros necesarias para todo el centro, así como la zona de huertos urbanos y las instalaciones necesarias para los mismo.

Una vez terminada, previsiblemente este otoño, esta zona contará con 79 huertos, cinco de los cuales se destinarán al programa de Educación Ambiental del Consistorio y el resto se pondrán a disposición de los vecinos.

Los huertos se diferencian en dos tipologías, 66 huertos individuales o para familias que consisten en elementos prefabricados en altura, de modo que personas mayores o con discapacidad también puedan hacer uso de los mismos, en lugar de tener que hacer plantación directa sobre terreno. Y 8 huertos colectivos sobre el terreno.

Además, todos los itinerarios de circulación de personas se han diseñado cumpliendo con el código técnico en su apartado de accesibilidad para que todas las zonas de los huertos sean accesibles a través de rampas.

En cuanto a la gestión del agua, los propios huertos prefabricados cuentan con un sistema que recoge las aguas infiltradas para que, a través de un sencillo bombeo manual, pueda reutilizarse junto con el arrastre de nitratos de vuelta al huerto.

Asimismo, el proyecto recuperará una antigua piscina disponible en la parcela para convertirla en aljibe y distribuir el agua a los huertos. Este aljibe se nutrirá de las aguas blancas de todo el complejo, que serán recogidas por un digestor ubicado en la parte más baja de la finca, filtradas mediante gravas y recirculadas al aljibe para su posterior distribución a los huertos.