Ribera, sin soluciones para abaratar la luz

Ribera, sin soluciones para abaratar la luz

La vicepresidenta para la Transición Energética comparece mañana en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el alto coste de la factura de la luz que desde hace semanas padecen hogares y empresas.

Ribera ha estado estos días por diversos medios intentando explicar que todo es culpa de la situación del mercado internacional del gas. Antes, el Gobierno dio por toda explicación que la culpa era de Aznar, de Rajoy, de cualquiera menos de la inacción del propio Gobierno. La única decisión que tomó el Ejecutivo fue rebajar el IVA del 21% al 10%, con condiciones. Sin embargo, la recaudación por este impuesto sólo por la factura de la luz se ha incrementado en 1.443 millones de euros. Digamos que ha servido para engordar las arcas del Estado, pero no para aliviar los bolsillos de los hogares y mucho menos de las empresas.

Es cierto que el precio del gas se ha multiplicado por cinco, que las reservas en Europa están en mínimos, pero tampoco se han querido hacer cambios en la tarifa, que sigue indexada al mercado mayorista, bajar o directamente eliminar impuestos o sacar de la factura el coste de las decisiones políticas de unos gobiernos y otros. Incluso, al menos de momento, se ha despreciado la oferta de las nucleares para abaratar la factura.

El Gobierno no ha aportado de momento ninguna solución, cuando desde mayo Bruselas lleva advirtiéndole de la alta fiscalidad de la energía en España, lo que ha conseguido ponernos en el top de países con mayores dificultades para competir. Y si para las familias está siendo un palo, al que habría que sumar el encarecimiento de los carburantes y la cesta de la compra, para empresas y autónomos la situación es catastrófica. Para muchos negocios, el recibo de la luz se está convirtiendo en una pesadilla que se come los pocos beneficios que han logrado estos meses de mayor consumo. Y lo peor es que el invierno está a la vuelta de la esquina y según los expertos nada hace pensar que los precios se vayan a relajar. Incluso algunos dejan ya caer que las complicaciones se pueden ir más allá del primer trimestre del año próximo.

En todo caso, no parece que Ribera tenga muchas noticias que darnos mañana, más allá de señalar culpables por todos lados, convencernos de que desde Hacienda se están buscando soluciones para abaratar la factura vía fiscalidad e ingresos por los derechos del CO2, pero que en el mejor de los casos estaríamos hablando del año 2022. Mientras, seguiremos pagando mucho más e intentando sortear las horas más caras.